Sospechan que una finca narco abastecía al NOA: secuestraron 1.200 plantas y vendían “cogollos saborizados”
Una investigación federal de alto impacto avanza en Santiago del Estero tras el hallazgo de una plantación de marihuana a gran escala, oculta en una finca ubicada a la vera de la Ruta Nacional 34. La causa, que se encuentra en pleno desarrollo, alimenta la principal hipótesis de los investigadores: que el lugar funcionaba como un centro de producción destinado a abastecer al mercado del NOA.
El procedimiento fue concretado el lunes por Gendarmería Nacional, que secuestró unas 1.200 plantas de cannabis de aproximadamente dos metros de altura, además de elementos vinculados a la producción, acopio y comercialización.
Imágenes satelitales, drones y un “microclima” clave
De acuerdo con información obtenida en el marco del expediente, el primer indicio surgió a partir de imágenes satelitales que alertaron sobre una vegetación inusualmente espesa en el predio. A partir de allí, y por requerimiento de la Fiscalía Federal, el juez Sebastián Argibay autorizó el uso de drones.
El sobrevuelo permitió detectar inicialmente más de 120 plantas, lo que derivó en una orden de allanamiento inmediata. Sin embargo, al ingresar al campo, los gendarmes se toparon con una escena inesperada: una verdadera “selva tropical” montada a cielo abierto, protegida por árboles frondosos, con un sistema de riego artesanal pero efectivo, perforaciones en el suelo y tanques de agua.
Fuentes ligadas a la pesquisa sostuvieron que el cultivo habría sido posible gracias a un “microclima” generado por la combinación de vegetación cerrada, sombra natural y humedad, lo que permitió desarrollar plantas de gran tamaño en un área donde no suele observarse ese nivel de producción.
Una finca oculta y un detenido clave
El predio, identificado con el nombre “Florecer”, estaría vinculado a Diego Gutiérrez Medina, quien quedó detenido y será indagado en las próximas horas. Según se desprende de las actuaciones, acceder al lugar no era sencillo: se ingresaba desde la Ruta 34 y luego por un camino de ripio, en una zona de escasa circulación.
En el allanamiento al domicilio del sospechoso, los efectivos secuestraron alrededor de dos kilos de “cogollos”, frascos, semillas, una balanza y otros elementos que refuerzan la hipótesis de una estructura montada para la venta.
“Cogollos saborizados”: el detalle que llamó la atención
Uno de los puntos que más llamó la atención de los investigadores es que, según se sospecha, el detenido no sólo cultivaba, sino que también realizaba una especie de “procesamiento artesanal” del producto: saborizaba los cogollos utilizando esencias.
De acuerdo con fuentes judiciales, el sospechoso promocionaba una estética “naturalista” en redes sociales, vinculada a una supuesta vida comunitaria y a la venta de plantas y aceites. Esas esencias serían las utilizadas para diferenciar el producto, que era fraccionado en recipientes transparentes de 5 a 8 gramos, con stickers identificatorios de “sabores”.
El celular, la clave para llegar a la red
En paralelo, la Justicia Federal puso la mira en el teléfono celular secuestrado durante los procedimientos. Para los investigadores, allí podría estar el mapa completo del negocio: contactos, compradores, acuerdos, logística, movimientos de dinero y eventuales vínculos con otros eslabones que aún permanecen en las sombras.
En ese marco, se abrió un escenario de tensión entre posibles implicados. Mientras algunos podrían buscar eximiciones de prisión para anticiparse a futuras medidas, otros habrían optado por “bajar el perfil” e incluso alejarse de la provincia.
Hipótesis fuerte: abastecimiento regional al NOA
Aunque por ahora la investigación se mantiene bajo estricta reserva, en ámbitos federales no descartan que la plantación haya sido montada con el objetivo de proveer marihuana a gran escala para distribución en distintas provincias del NOA, región que en los últimos años registró un incremento en la circulación de cannabis y derivados.
El volumen secuestrado, la infraestructura montada y el nivel de organización detectado abren la puerta a una causa que podría escalar en los próximos días, con nuevas imputaciones y allanamientos.
Por el momento, el expediente se encuentra en etapa de recolección de pruebas y análisis periciales, mientras la Justicia Federal y Gendarmería trabajan para reconstruir el circuito completo del cultivo, fraccionamiento y comercialización.





