Imagen positiva de gobernadores e intendentes de capitales en Argentina (febrero 2026), según CB Consultora
Los gobernadores del NOA lideran en imagen positiva, mientras intendentes de capitales marcan el pulso político nacional
Un relevamiento nacional de CB Consultora muestra que los mandatarios de San Juan y Tucumán encabezan el ranking de gobernadores con mejor imagen, mientras que intendentes de ciudades capitales consolidan su rol como termómetro político. El contraste con Buenos Aires y Tierra del Fuego revela las dificultades de gestión en algunos distritos.
Mandatarios provinciales: el NOA como bastión de imagen positiva
La última encuesta de CB Consultora, correspondiente a febrero de 2026, posiciona a Marcelo Orrego (gobernador de San Juan) como el mandatario con mayor imagen positiva del país, alcanzando un notable 60,1% de aprobación ciudadana. Muy cerca aparece Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, con 58,5%, seguido por Claudio Poggi en San Luis, con 56,2%, consolidando al NOA y Cuyo como regiones con fuerte respaldo a sus líderes provinciales.
Este liderazgo regional se interpreta, según analistas, como un reflejo de gestiones con mayor atención en políticas públicas de impacto local, continuidad de programas sociales y una vinculación estrecha con los sectores productivos regionales.
Tensiones en grandes distritos: Buenos Aires y Tierra del Fuego
En el otro extremo del espectro se ubican gobernadores que enfrentan mayores desafíos de gestión y valoración social. En la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof registra una imagen positiva de 46%, mientras que en Tierra del Fuego, Gustavo Melella alcanza el 46,5%, ubicándose ambos entre los mandatarios con menor nivel de respaldo.
La medición sugiere que en distritos con mayores complejidades económicas o sociales, la percepción ciudadana tiende a estar más polarizada, lo que se traduce en imágenes más ajustadas o decrecientes.

Intendentes de capitales: termómetro político del presente y futuro
El estudio también evaluó la imagen de intendentes de capitales y grandes ciudades, reconociendo el fuerte rol que los jefes comunales tienen como indicadores del humor social y posibles escenarios electorales.
En ese marco, se destacan figuras como Susana Laciar (intendenta de San Juan Capital), con un 55% de aprobación, y Matías Stevanato (intendente de Maipú, Mendoza), que lidera el ranking con 62%, posicionándose entre los mandatarios municipales con mayor apoyo ciudadano del país.
Estos números confirman que las capitales funcionan como un verdadero termómetro político, anticipando climas electorales y midiendo el desgaste o fortalecimiento de las gestiones.
Santiago del Estero: entre la renovación provincial y el desafío municipal
El gobernador Suárez sin mediciones definidas; en la capital, la intendente Fuentes enfrenta vientos de cambio
El último relevamiento nacional de imagen de gobernadores e intendentes de capitales realizado por CB Consultora deja a Santiago del Estero en una situación particular dentro del mapa político argentino.
El gobernador Elías Suárez, quien asumió recientemente, aún no cuenta con mediciones objetivas de imagen positiva en los principales relevamientos nacionales, cuestión que impide establecer un registro consolidado sobre su nivel de aprobación. Su gestión, en etapa inicial, tendrá por delante el desafío de traducir expectativas de cambio en resultados concretos que puedan reflejarse en futuros sondeos.
Gestión municipal en observación
En el plano municipal, la intendenta de la ciudad capital, Norma Fuentes, figura en la mitad de la tabla nacional de intendentes. Sin embargo, los datos muestran una tendencia descendente en su imagen positiva, lo que plantea interrogantes sobre la percepción ciudadana respecto al rumbo de la gestión local.
Este comportamiento estadístico invita a reflexionar sobre la necesidad de revisar estrategias, fortalecer políticas de cercanía y consolidar un diálogo más profundo con los vecinos para recuperar niveles de confianza que permitan sostener legitimidad y liderazgo político en un contexto competitivo.
Una lectura política de Santiago del Estero
El contraste entre un gobernador nuevo —sin aún mediciones claras— y una intendente con respaldo en descenso, marca un desafío para la política santiagueña: consolidar la renovación provincial y, al mismo tiempo, fortalecer la gestión municipal para sostener la legitimidad frente a la ciudadanía.
Mientras en otras capitales del país los intendentes se convierten en protagonistas centrales de la percepción pública y en indicadores adelantados de tendencias electorales, en Santiago del Estero se abre un espacio de reconstrucción política y consolidación institucional que será clave observar en los próximos meses.





