Invernadero narco en La Banda: secuestran 1.200 plantas de marihuana, detienen a un “soldado” y buscan a los jefes
Un procedimiento de alto impacto sacudió este fin de semana a La Banda, luego de que efectivos de Gendarmería Nacional desbarataran un presunto invernadero clandestino destinado al cultivo a gran escala de marihuana, con el secuestro de 1.200 plantas y la detención de un hombre señalado como pieza operativa dentro de una estructura mayor.
Según información policial y judicial, el operativo fue ejecutado por personal de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Santiago del Estero”, bajo directivas del Juzgado Federal N° 2, a cargo del juez Sebastián Argibay, en el marco de una investigación que —según trascendió— se venía desarrollando desde el año 2025.

Una finca rural acondicionada: microclima, agua y logística
El principal allanamiento se realizó en una finca ubicada en la zona rural de La Banda, identificada por sus iniciales como M.E., donde los investigadores hallaron una infraestructura que, pese a su apariencia precaria, estaba totalmente adaptada para sostener un cultivo de cannabis a gran escala.
De acuerdo con los voceros, el lugar contaba con herramientas, recipientes, instalación de agua y sectores preparados para sostener un microclima controlado, condición indispensable para que las plantas alcancen su desarrollo pleno y no se pierda la producción.
En paralelo, se realizó otro allanamiento en un domicilio del barrio Mishqui Mayu, también en La Banda, vinculado al principal sospechoso.
Detención y secuestros: quién es el apresado
En el marco del procedimiento, fue detenido Diego Martín Gutiérrez Medina, quien —según la hipótesis de los investigadores— alternaba su presencia entre la finca rural y la vivienda urbana allanada.
Durante el operativo, se le secuestraron:
- Un teléfono celular
- Un automóvil Renault Clio 3 puertas
- Prendas de vestir (borcego, campera y musculosa)
- Documentación de interés
Además, se incautaron elementos compatibles con fraccionamiento y comercialización:
- Dos balanzas de precisión
- Un picador de marihuana
- Una selladora de bolsas
- Vestigios vegetales distribuidos en 26 baldes plásticos
- “Sustancia vegetal en estado natural”, con un peso total informado de 2.170 gramos
La clave: el celular y la pista de los “cerebros”
Uno de los puntos más sensibles del caso quedó centrado en el análisis del teléfono celular secuestrado al detenido. Fuentes del procedimiento deslizaron que allí podrían surgir otros nombres, incluyendo el presunto financista, un posible cerebro del negocio y más “soldados” encargados de la tarea diaria.
En ese contexto, los investigadores consideran que el detenido sería solo un eslabón operativo, y que la plantación encontrada excede ampliamente la capacidad de una sola persona.
Drones y tecnología: un lugar “blindado” contra curiosos
La finca allanada no era fácilmente visible desde zonas transitadas, por lo que —según trascendió— los investigadores habrían recurrido a drones y vigilancia tecnológica para obtener certezas y avanzar con el operativo sin alertar a los sospechosos.
Los expertos señalaron que la estructura hallada no se habría montado en meses, sino que demandó tiempo, planificación y experiencia, lo que refuerza la hipótesis de una organización con roles definidos y permanencia.
Abogados, prófugos y nuevas detenciones en puerta
Al cierre de esta edición, Gendarmería y el equipo del juzgado federal analizaban la documentación y los elementos secuestrados, con el objetivo de definir:
- La situación procesal del detenido
- La posible imputación por cultivo y producción de estupefacientes
- La identificación de más integrantes
- Nuevas medidas urgentes (allanamientos y detenciones)
Fuentes vinculadas al caso indicaron que ya se habría activado una “danza de abogados” en torno a personas que aún no fueron detenidas, quienes buscarían anticiparse a futuras medidas con presentaciones judiciales y eventuales pedidos de eximición de prisión.
Una investigación que recién empieza
Aunque el golpe operativo fue contundente, los investigadores dejaron en claro que el caso recién se inicia. El volumen de plantas, la logística montada y los elementos hallados apuntan a una estructura con capacidad de producción sostenida, con ramificaciones que todavía no fueron expuestas públicamente.
La frase que se repite en ámbitos judiciales es una sola: “el celular quema”, porque allí podría estar el mapa completo del negocio: nombres, ingresos, compras, movimientos y la cadena de mando.
En las próximas horas, no se descartan nuevas detenciones.





