Sexta luna de Cosquín 2026: emoción y homenaje eterno a Musha Carabajal
La sexta luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2026 quedará grabada en la memoria colectiva por la profunda carga emotiva que envolvió al escenario mayor Atahualpa Yupanqui. En una noche marcada por la fuerte presencia santiagueña, el festival rindió un sentido y merecido homenaje a Musha Carabajal, figura emblemática del folklore argentino, fallecido el 13 de abril de 2025 a los 72 años.

Ya entrada la madrugada, el tributo reunió a grandes referentes de la música popular: Cuti, Roberto y Peteco Carabajal, el Dúo Coplanacu, Orellana Lucca y el colectivo Canto que Emerge, quienes ofrecieron un recorrido musical cargado de memoria y emoción. Cada interpretación estuvo acompañada por imágenes de archivo proyectadas en las pantallas del escenario, repasando la vida y la obra de un artista fundamental para la cultura santiagueña y nacional.
El momento más conmovedor de la noche llegó con la presencia de Miriam Talone, compañera de vida de Musha, quien se convirtió en su voz ante el público coscoíno. Visiblemente emocionada, Talone participó de la conferencia de prensa junto a los músicos homenajeantes y, tras superar la emoción inicial, tomó el micrófono para agradecer el reconocimiento. Sus palabras resonaron con fuerza en la Plaza Próspero Molina:
“El primer lugar en el mundo de Musha era la banda. El segundo, Cosquín”, expresó, sintetizando el profundo amor del músico por su tierra y por el festival que lo cobijó a lo largo de su carrera.
El homenaje se dio en el marco de una sexta luna intensa y diversa. Tras la participación de la Delegación de Japón y el concierto de Lautaro Rojas, Bruno Arias desplegó un impactante cierre artístico con un gran elenco de bailarines, cholitas, diablos, figuras simbólicas y marionetas gigantes, aportando color y fuerza visual a una jornada inolvidable.
El Festival Nacional de Folklore de Cosquín, en su 66ª edición, vuelve a confirmarse como el epicentro de la música popular argentina y latinoamericana, no solo por la calidad de sus propuestas artísticas, sino también por su capacidad de honrar la historia y a los grandes referentes que dejaron una huella imborrable. En la sexta luna, el nombre de Musha Carabajal volvió a sonar fuerte, entre aplausos, lágrimas y canciones, reafirmando que su legado vive para siempre en el corazón del folklore.





