Crisis industrial y despidos en el interior: Coteminas reduce su plantel y expone el impacto del modelo económico nacional
La profundización de políticas económicas nacionales orientadas a la apertura indiscriminada de importaciones y la retracción del mercado interno comienza a mostrar con crudeza sus consecuencias en las provincias del interior del país. En Santiago del Estero, la empresa textil Coteminas confirmó el despido de 57 trabajadores, en un escenario que refleja el deterioro general de la industria nacional.
La firma santiagueña Coteminas, dedicada a la fabricación de productos textiles y una de las principales fuentes de empleo industrial en la provincia, informó a través de un comunicado oficial que atraviesa una grave crisis financiera, producto del actual contexto económico, y que se vio obligada a desvincular a un nuevo grupo de trabajadores para sostener su funcionamiento.
La situación no es aislada. Forma parte de un proceso estructural de debilitamiento de la industria nacional, con especial impacto en sectores intensivos en mano de obra, como el textil, y en provincias alejadas de los grandes centros de consumo, donde la actividad industrial cumple además un rol social clave.
Un contexto adverso para la industria nacional
En su comunicado, Coteminas detalló las razones que llevaron a tomar esta drástica decisión:
“Como es de público conocimiento, la delicada situación por la que está atravesando la industria nacional, en la que la industria textil lamentablemente no se encuentra exenta, está motivada principalmente por la caída del poder adquisitivo, la avalancha de importaciones, la reducción de aranceles e impuestos a productos importados y el aumento de los costos de producción”.
Entre los factores mencionados se destacan los elevados costos energéticos y financieros, la presión impositiva y la pérdida sostenida del consumo interno, un combo que, según advierten empresarios del sector, vuelve inviable competir con productos importados que ingresan al país con beneficios arancelarios o subsidios de origen.
La empresa señaló que esta situación generó una fuerte caída de ventas, lo que obligó a adoptar medidas de ajuste para adecuar la producción al nuevo escenario económico y de consumo.
“En virtud de lo anterior, y entre varias medidas que fueron adoptadas, nos vemos en la obligación de desvincular a otro grupo de 57 trabajadores, para adaptar la producción al nuevo contexto de mercado”, indicaron.
Desde la firma remarcaron que la decisión fue tomada “con pesar” y con plena conciencia del impacto social que genera en la comunidad, agradeciendo a los trabajadores que formaron y forman parte de la empresa.
El golpe al interior productivo
El caso de Coteminas pone en evidencia una problemática que se repite en distintas provincias del norte argentino: cuando la industria se retrae, el impacto no es solo económico, sino profundamente social. Cada puesto de trabajo perdido en el interior tiene un efecto multiplicador negativo en el comercio local, los servicios y la estabilidad de cientos de familias.
Santiago del Estero, históricamente relegada en términos de industrialización, encuentra en empresas como Coteminas un pilar para el desarrollo productivo. La pérdida de empleos industriales implica un retroceso difícil de revertir en un contexto de escasas alternativas laborales.
La voz del sector: duras críticas al modelo económico
En este marco, el presidente de la Cámara Argentina de Indumentaria, Claudio Drescher, analizó la crisis del sector textil y cuestionó con dureza las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional.
En declaraciones a La Voz en Vivo, Drescher fue contundente:
“El Gobierno está desarrollando una política anti industrial que está golpeando en todos los sectores. El presidente Javier Milei ha tomado un camino en el que cree que el país puede salir adelante sin industria y sin producción. Está profundamente equivocado”.
El dirigente empresario advirtió que, a contramano de lo que sucede a nivel global, Argentina avanza hacia un esquema que desprotege su aparato productivo:
“El mundo va a la reindustrialización porque los países se dieron cuenta de que dejaron en manos de países asiáticos la producción. Nos sorprende que Milei no escuche lo que hacen Estados Unidos, México o cómo Europa defiende su producción”.
Drescher aclaró que el sector no reclama un regreso a políticas cerradas o proteccionistas extremas, pero sí cuestionó lo que definió como un “libre mercado infantil, ingenuo o suicida”, que baja aranceles a productos importados que llegan subsidiados desde el exterior.
“La industria no está diciendo volvamos a lo anterior. Nadie quiere eso. Pero no se puede competir en estas condiciones”, remarcó.
Además, criticó que el Gobierno haya avanzado únicamente en la reducción de aranceles a importaciones, sin encarar una reforma impositiva integral que alivie los costos de producción de las empresas nacionales.
Un escenario de alerta
El despido de 57 trabajadores en Coteminas no es solo una cifra: es un síntoma de un modelo económico que impacta con mayor dureza en el interior del país, donde la industria cumple un rol estratégico para el desarrollo y la inclusión social.
Mientras las políticas nacionales continúan orientadas a la apertura y al ajuste, el entramado productivo provincial enfrenta un escenario de alta vulnerabilidad, con consecuencias que ya se sienten en el empleo, el consumo y la cohesión social.
La situación de Coteminas vuelve a encender las alarmas y plantea un interrogante de fondo: ¿es posible pensar un país sin industria, y especialmente sin industria en el interior profundo?





