Violenta disputa por un campo sojero en el interior: tres detenidos, un prófugo y pérdidas millonarias en juego
Un grave conflicto de características inéditas en la zona rural del departamento Juan Felipe Ibarra derivó en un violento enfrentamiento armado, con tres personas detenidas, un cuarto implicado prófugo y una millonaria disputa por la explotación de un campo sembrado con soja, cuya producción está valuada en alrededor de un millón de dólares.
El hecho se registró en el paraje La Pradera 25, ubicado a unos 40 kilómetros de Añatuya, donde se encuentra un predio de aproximadamente 800 hectáreas con una cosecha lista para ser levantada. En el lugar, incluso, ya se había instalado una caravana de al menos diez camiones con acoplados, preparados para cargar cerca de 3.200 toneladas de soja.
Un conflicto por la tenencia y explotación del campo
Según surge de la investigación judicial, existen al menos dos partes que reclaman derechos sobre el inmueble y la producción agrícola. Por un lado, el abogado Ramiro García sostiene que el campo pertenece a un propietario de apellido García y que fue arrendado a Luis Gustavo Nicklinson Lamberghini, con domicilio en La Calera, Córdoba.
En contraposición, el productor Egidio Manzoni —oriundo de Quimilí— asegura haber alquilado y sembrado el predio en representación de un empresario rosarino identificado como Jonathan Navarro, quien también afirma contar con un contrato que respaldaría su posición.
Ante esta superposición de reclamos, Lamberghini promovió una denuncia por usurpación ante la Justicia de Añatuya, lo que derivó en una orden de desalojo y la disposición de una consigna policial permanente en el lugar.
Ataque armado y tensión extrema
La situación escaló durante el fin de semana, cuando Manzoni habría irrumpido en el campo portando armas de fuego y efectuando disparos, incluso en presencia de efectivos policiales que custodiaban el predio.
De acuerdo con testimonios recabados, el acusado habría amenazado al cuidador del establecimiento y a un camionero, al tiempo que efectuaba disparos con una escopeta y expulsaba a quienes se encontraban en el lugar, en medio de un clima de extrema tensión.
A pesar de la gravedad del episodio, no se registraron personas heridas.
Detenciones, cambio de competencia y avance judicial
En el marco del operativo posterior, fueron detenidos los hermanos Carlos y Eduardo González Díaz, mientras que posteriormente también fue apresado Manzoni, por disposición de la jueza de Control y Garantías con competencia juvenil, Érika Casagrande.
En tanto, Jonathan Navarro permanece prófugo y es intensamente buscado por la Justicia.
La causa, inicialmente tramitada en Añatuya, fue girada al fuero de Tierras en Capital, donde intervienen los fiscales Miguel Ángel Torresi y Nicolás Heredia, quienes investigan posibles delitos de amenazas, abuso de armas, daños y usurpación.
Instancia clave y posibles nuevas imputaciones
Para este martes está prevista una audiencia clave, que será presidida por la jueza María del Huerto Bravo Suárez, en la que se analizará la situación procesal de los detenidos y se definirá si las aprehensiones se convierten en detenciones formales.
En ese marco, la Fiscalía no descarta ampliar las imputaciones, mientras que las defensas buscarán la excarcelación de los acusados.
Un caso que expone la tensión en el sector rural
El episodio pone en evidencia la creciente conflictividad en torno a la tenencia de tierras y la explotación agrícola en la región, donde los intereses económicos en juego —en este caso, una cosecha valuada en cifras millonarias— derivaron en un escenario de violencia extrema, con intervención policial y judicial.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevos procedimientos en las próximas horas.





