Estafa en el interior: le prometieron una camioneta por Facebook y le sacaron casi un millón de pesos
Un nuevo hecho de estafa volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de vecinos del interior provincial frente a maniobras delictivas cada vez más sofisticadas, que se aprovechan de la buena fe y la falta de experiencia en operaciones digitales.
El caso tiene como víctima a un hombre de 44 años, residente en el paraje Mistol Pozo, departamento Salavina, quien denunció haber sido engañado tras intentar comprar una camioneta a través de Facebook. La operación, que parecía legítima, terminó convirtiéndose en una maniobra fraudulenta que le costó cerca de un millón de pesos.
Según consta en la denuncia radicada en la Comisaría 42, el damnificado inició conversaciones el pasado lunes con un supuesto vendedor domiciliado en Metán Viejo, provincia de Salta, quien ofrecía el vehículo mediante redes sociales. A medida que avanzaban las negociaciones, el estafador solicitó dinero bajo el argumento de cubrir gastos de traslado del rodado hacia Santiago del Estero.
Confiando en la operación, la víctima realizó una primera transferencia de 175 mil pesos. Sin embargo, la situación se agravó al día siguiente, cuando el supuesto vendedor volvió a contactarlo asegurando que había sido demorado en un control policial en Tucumán y que necesitaba abonar una presunta multa de 1.500.000 pesos para poder continuar el viaje.
Lejos de sospechar la maniobra, el hombre transfirió otros 750 mil pesos. Minutos después, el estafador volvió a comunicarse indicando que el dinero “no había impactado en el sistema”. Tras ese mensaje, se interrumpió todo contacto, momento en el que la víctima advirtió que había sido engañada.
El hecho fue puesto en conocimiento de la fiscal de turno, Dra. Alejandra Sobrero, quien dispuso que la causa sea caratulada como estafa y ordenó el secuestro de pruebas clave, como capturas de las transferencias y de las conversaciones mantenidas con el acusado. Asimismo, se dio intervención a la División Delitos Económicos, que continuará con las tareas investigativas.
Una problemática que golpea al interior
Este tipo de delitos viene en crecimiento y afecta especialmente a pobladores del interior, donde muchas veces las operaciones comerciales digitales no son habituales. Los delincuentes aprovechan esa confianza y la urgencia de las transacciones para montar engaños que resultan difíciles de detectar a tiempo.
Desde ámbitos policiales insisten en la importancia de no realizar transferencias sin verificar la identidad del vendedor, evitar pagos anticipados y desconfiar de situaciones que impliquen urgencias o pedidos de dinero bajo excusas poco comprobables.
El caso de Mistol Pozo vuelve a encender la alarma sobre una modalidad delictiva que no solo provoca pérdidas económicas, sino que también deja al descubierto el abuso hacia personas que confían y que, en muchos casos, no están habituadas a lidiar con este tipo de engaños.





