Sudeste santiagueño: baja la correntada, pero la angustia continúa en el río Utis y el Dulce
La situación en la zona del sudeste santiagueño, especialmente en las márgenes del río Utis y el río Dulce, sigue siendo crítica pese a que la correntada comenzó a disminuir en los últimos días. Aunque el nivel del agua dejó de crecer, la realidad para los pobladores ribereños no ha cambiado.
Desde el viernes, según relataron vecinos de la zona, el agua del bañado dejó de aumentar y comenzó lentamente a bajar en los campos anegados. “Es una noticia alentadora”, comentó un ribereño del río Utis, aunque aclaró que muchas familias continúan atravesando momentos difíciles.
En distintos puntos se observan extensas superficies de campos tapados por el agua. Algunos pobladores lograron resistir el golpe de la creciente, resguardando a sus animales en lomadas naturales del terreno. Sin embargo, otros no corrieron la misma suerte y debieron abandonar sus viviendas, dejando atrás muebles y pertenencias ante el avance del agua.
Si bien recibieron asistencia por parte de Defensa Civil y del Gobierno de la Provincia, el panorama sigue siendo complejo. Las familias que se vieron obligadas a evacuar continúan en condiciones de vulnerabilidad, mientras esperan que el agua termine de retirarse para poder evaluar los daños y comenzar de nuevo.
La correntada disminuyó, pero para los ribereños del Utis y el Dulce, la lucha diaria contra el agua todavía no termina.





