Cuatreros faenan un vacuno de 250 kilos en un campo del departamento General Taboada
Un nuevo hecho de abigeato sacude al interior santiagueño y vuelve a encender la alarma entre los productores rurales del departamento General Taboada. Esta vez, el delito ocurrió en la zona rural del Lote 48, jurisdicción de Añatuya, donde delincuentes faenaron clandestinamente un vacuno de aproximadamente 250 kilos y huyeron con la carne, dejando únicamente vísceras abandonadas en el campo.
La denuncia fue radicada en la Comisaría Comunitaria N° 41 por Damián Emanuel Quiroga, docente de 29 años y propietario del animal sustraído. El damnificado tomó conocimiento del hecho alrededor de las 10 de la mañana, tras recibir el llamado de su sobrino, Brahian Quiroga, quien realizaba un recorrido por el predio familiar.
Según consta en la exposición policial, el joven halló restos del bovino en el sector norte del campo, colindante con la estancia Cabaña Don Libios. El animal, de pelaje negro y blanco, habría sido faenado durante la madrugada, ya que en el lugar solo se encontraron vísceras y no había rastros del cuerpo del vacuno.
En su declaración, el sobrino del damnificado señaló que cerca de las 3 de la madrugada escuchó ruidos compatibles con una camioneta circulando por el sector. Sin embargo, no sospechó que pudiera tratarse de un ilícito, debido a que el camino vecinal es transitado con frecuencia a cualquier hora. Además, Quiroga explicó que no se encontraba en la ciudad al momento del hecho, lo que retrasó la radicación inmediata de la denuncia.
Un delito que golpea al interior profundo
El abigeato no solo representa una pérdida económica considerable para las familias rurales, sino que también genera temor e impotencia en comunidades donde el ganado es muchas veces el único sustento. En departamentos como General Taboada, estos hechos se repiten con preocupante frecuencia, afectando tanto a pequeños productores como a trabajadores del ámbito rural.
La policía realiza averiguaciones para identificar a los responsables y no se descartan operativos en carnicerías y puntos de venta informales de la zona, ante la sospecha de que la carne podría haber sido comercializada de manera clandestina.
Mientras tanto, vecinos del sector expresaron su preocupación y reclamaron mayores controles y patrullajes nocturnos en los caminos rurales, donde los cuatreros aprovechan la oscuridad y la escasa vigilancia para cometer este tipo de delitos que, lejos de ser aislados, se han convertido en una problemática persistente en el interior santiagueño.





