Crónica policial: Sucedió en Barrio Centenario «Cuete» Ordóñez habría sido asesinado con pedazo de mampostería
La violencia que durante meses se expresó en gritos, reproches y peleas menores terminó de la peor manera el domingo en el barrio Centenario. En la esquina de Güemes y Pringles, un conflicto vecinal marcado por la enemistad y una convivencia tensa tuvo un desenlace fatal: la muerte de Eduardo Alejandro “Cuete” Ordóñez.
Según la investigación en curso, el presunto autor del homicidio sería Federico Martín, de 48 años, un trabajador del rubro gastronómico que residía en una habitación cercana a la de la víctima. Ambos estaban enfrentados desde hacía tiempo, separados apenas por metros, pero unidos por una relación conflictiva que se fue agravando con el correr de los meses.
Dos episodios, un mismo conflicto
La causa tiene una particularidad clave: dos momentos bien diferenciados en un mismo día. El primero ocurrió en la madrugada del domingo. De acuerdo con la versión de la defensa de Martín, al regresar de trabajar fue interceptado por Ordóñez, quien —en un contexto atravesado por el consumo problemático— le habría exigido dinero. Ante la negativa, siempre según ese relato, “Cuete” lo atacó con una barreta y golpes de puño.
Tras ese episodio, Martín habría detenido a un patrullero de la Seccional Cuarta y terminó siendo trasladado en ambulancia al Hospital Independencia para recibir atención médica. La situación, al menos en apariencia, quedó allí.
Sin embargo, cerca del mediodía, el conflicto volvió a encenderse.
El ataque final
Las cámaras de seguridad de la zona serían determinantes. En ellas se observaría a Federico Martín regresando al lugar y tomando un pedazo de mampostería. Con ese objeto, habría golpeado reiteradamente a Ordóñez en el rostro y en la cabeza.
El ataque fue brutal. “Cuete” quedó tendido en la vía pública y fue hallado sin vida antes de las 14. Para entonces, ya no había nada que hacer.
Los peritos descartaron, en una primera evaluación, el uso de armas de fuego. La hipótesis principal apunta a que la muerte se produjo como consecuencia de traumatismos severos y fracturas craneales.
Pruebas, autopsia y disputa legal
La fiscal Melisa Fadel Pagani ordenó una exhaustiva recolección de pruebas en la escena y dispuso la realización de una autopsia y una junta médica, previstas para este jueves. De esos informes dependerá la calificación legal del hecho y el futuro procesal del imputado.
Mientras tanto, Martín permanece detenido en la Seccional Cuarta. Su defensa, a cargo de Aída Farrán Serlé y Gilberto Perduca, sostiene que actuó en un contexto de legítima defensa o, en todo caso, de exceso, y afirma que su defendido presenta múltiples lesiones en el cuerpo.
En la vereda opuesta, la querella —representada por Juan José Saín y Lara Lucatelli Perrén— anticipa que impulsará la figura de homicidio calificado, delito que prevé prisión perpetua.
Testimonios y preguntas abiertas
Familiares de la víctima ya comenzaron a declarar. Uno de ellos sostuvo que, en el segundo episodio, Ordóñez se encontraba sentado en el suelo, cansado o bajo los efectos de sustancias, cuando Martín apareció de manera repentina y lo atacó con un adoquín.
Ese testimonio refuerza la tesis de un ataque deliberado y abre interrogantes centrales para la causa:
¿Hubo dos peleas claramente diferenciadas o un solo conflicto que escaló?
¿Existió una nueva agresión por parte de la víctima al mediodía?
¿O se trató de una venganza motivada por la bronca acumulada durante meses?
Las respuestas, para la fiscalía, llegarán de la autopsia, las pericias médicas y el análisis minucioso de las cámaras. Por ahora, lo único cierto es que una convivencia tortuosa terminó en tragedia y dejó a un barrio marcado por un crimen que pudo haberse evitado.





