La Policía santiagueña sale a perseguir delicuentes con motos de alta cilindrada
La incorporación de unidades motorizadas busca mejorar la capacidad de respuesta, fortalecer los patrullajes preventivos y perseguir con mayor eficacia a quienes utilizan motocicletas para cometer delitos.
La Policía de Santiago del Estero refuerza su capacidad operativa con motocicletas de alta cilindrada, destinadas a intensificar la prevención del delito y brindar una respuesta más rápida ante hechos protagonizados por los denominados “motochorros”.
Las nuevas unidades permitirán que los efectivos se desplacen con mayor agilidad por calles, rutas y sectores de difícil acceso para los patrulleros. También serán fundamentales para intervenir en persecuciones, operativos cerrojo, controles vehiculares y tareas de vigilancia preventiva.
La incorporación cobra especial importancia frente a una modalidad delictiva que utiliza motocicletas para cometer arrebatos y escapar rápidamente. Con vehículos de mayor potencia, equipamiento adecuado y personal especializado, la fuerza provincial busca reducir esa ventaja y aumentar las posibilidades de interceptar a los sospechosos.
La inversión forma parte de las políticas de seguridad impulsadas por el Gobierno de Santiago del Estero, encabezado por el gobernador Elías Suárez, y ejecutadas a través del Ministerio de Gobierno, Seguridad y Culto, a cargo de Bernardo Herrera.
Además de las unidades, el fortalecimiento de la División Motorizada requiere capacitación permanente de los agentes, planificación de recorridos y coordinación con las dependencias policiales de cada jurisdicción.
El objetivo es claro: aumentar la presencia policial en las calles, acortar los tiempos de respuesta y llevar tranquilidad a los vecinos. Para quienes pretendan delinquir y escapar en motocicleta, el panorama comienza a complicarse: la Policía provincial también está sobre dos ruedas y ahora cuenta con mayor potencia para perseguirlos.




