Quintela impulsa una mesa federal para reorganizar al peronismo y sumar a los gobernadores del interior
El gobernador de La Rioja propuso abrir el diálogo con Juan Schiaretti, Martín Llaryora y otros referentes provinciales. La crisis productiva, la pérdida de empleos y el impacto del ajuste nacional aparecen como los principales puntos de coincidencia para construir una alternativa política.
El peronismo comenzó a intensificar sus movimientos con la intención de recuperar protagonismo nacional y reconstruir una propuesta política que contemple especialmente la realidad de las provincias. En ese escenario, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, planteó la necesidad de conformar una amplia mesa federal capaz de reunir a dirigentes de diferentes vertientes del justicialismo.
Durante una entrevista concedida al programa La Voz En Vivo, el mandatario riojano adelantó su intención de convocar al exgobernador cordobés Juan Schiaretti, al actual mandatario Martín Llaryora y a la diputada nacional Natalia de la Sota.
“Nos podemos sentar en una mesa con Schiaretti y Llaryora porque estamos sufriendo todos”, sostuvo Quintela, al considerar que las diferencias internas deben quedar en un segundo plano frente a las consecuencias económicas y sociales que atraviesa el interior argentino.
Un peronismo que busca reconstruirse desde las provincias
La propuesta de Quintela refleja un movimiento que comienza a observarse en diferentes distritos del país. Gobernadores, legisladores, intendentes y referentes territoriales del peronismo buscan recuperar capacidad de articulación ante un escenario nacional marcado por el ajuste fiscal, la caída del consumo y las dificultades que enfrentan las economías regionales.
La intención es que la reorganización no quede limitada a las estructuras políticas de Buenos Aires, sino que incorpore las demandas de Córdoba, La Rioja, Santiago del Estero y el resto de las provincias.
En ese esquema, los gobernadores y dirigentes del interior podrían desempeñar un papel determinante. Son quienes administran de manera directa las consecuencias de la reducción de recursos nacionales, la paralización de obras, el aumento de las tarifas y el retroceso de diferentes sectores productivos.
Para Santiago del Estero, como para las demás jurisdicciones del Norte Grande, esta discusión tiene una importancia particular. El reclamo por una distribución más equitativa de los recursos, la defensa de la obra pública, el empleo, la producción y el federalismo constituye uno de los principales puntos de coincidencia frente al Gobierno nacional.
Una convocatoria amplia y sin exclusiones
Quintela aseguró que pretende sentar en una misma mesa a los principales referentes del justicialismo y a sectores políticos que, aunque mantienen diferencias, cuestionan el rumbo económico impulsado por el presidente Javier Milei.
El gobernador riojano mencionó como antecedente una reunión en la que participaron Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Ahora, su objetivo es ampliar el espacio y sumar a las expresiones provinciales vinculadas al peronismo federal.
“Queremos juntar a los cabezones de Córdoba y de todo el país”, expresó el mandatario, quien aclaró que todavía no fueron formalizadas todas las invitaciones, pero que existe la voluntad de avanzar hacia consensos básicos.
La apuesta también contempla la defensa de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias como herramienta para ordenar las candidaturas y resolver democráticamente las diferencias internas. Para Quintela, unas PASO amplias permitirían construir una alternativa electoral competitiva sin imponer nombres ni excluir sectores.
La crisis productiva como punto de encuentro
Más allá de las discusiones partidarias, Quintela señaló que el deterioro de la economía real es el principal motivo para promover la unidad. El mandatario advirtió sobre la pérdida de puestos laborales en las industrias textil y del calzado de La Rioja, y vinculó esa situación con las dificultades que atraviesan las automotrices y autopartistas cordobesas.
También cuestionó la apertura indiscriminada de las importaciones y aseguró que el modelo nacional golpea con mayor fuerza a las provincias que dependen de la producción, el comercio y las economías regionales.
Según su análisis, la caída del consumo, las elevadas tasas de interés y los incrementos en los servicios esenciales están llevando a numerosas familias a endeudarse para cubrir gastos cotidianos.
“La gente ya saca un préstamo para poder sobrevivir y no para cambiar su vehículo o mejorar su vivienda”, afirmó.
Críticas a Milei y defensa del rol estatal
Quintela reiteró sus cuestionamientos al presidente Javier Milei y reclamó una mayor intervención del Estado para regular las tasas de los créditos personales y evitar mecanismos financieros que calificó como “usureros”.
Además, expresó su rechazo a la privatización de empresas y áreas estratégicas relacionadas con la energía nuclear, los ferrocarriles y la prestación del servicio de agua potable.
El gobernador defendió también la utilización de los bonos denominados Chachos en La Rioja. Afirmó que actualmente circulan alrededor de $4.000 millones y que el instrumento permitió sostener parte del consumo y de la actividad comercial sin generar un desequilibrio en las cuentas provinciales.
El desafío de convertir el malestar en una alternativa
El movimiento impulsado por Quintela representa un nuevo intento por unir a un peronismo que continúa atravesado por diferencias internas, liderazgos en disputa y distintas miradas sobre el futuro.
El desafío será transformar los reclamos compartidos por las provincias en una propuesta nacional concreta. Para lograrlo, el justicialismo deberá construir un programa que vaya más allá de la oposición a Milei y presente respuestas sobre producción, empleo, tarifas, federalismo, educación, salud e infraestructura.
La señal política comienza a surgir desde el interior: gobernadores, exmandatarios, legisladores e intendentes buscan recuperar el diálogo y establecer coincidencias. La convocatoria a Schiaretti y Llaryora muestra que Quintela pretende ampliar las fronteras tradicionales del peronismo y avanzar hacia un frente federal.
En un país donde las consecuencias de las decisiones nacionales se sienten con especial intensidad fuera del área metropolitana, las provincias aspiran a dejar de ser espectadoras. El peronismo comienza a moverse, pero su verdadera prueba será demostrar que puede convertir esa unidad en un proyecto alternativo, federal y capaz de representar las necesidades concretas de los argentinos.
Fuente La Voz del Interior




