Alcohol, drogas y pelea callejera: el combo que se llevó la vida de un joven

La jueza de Control y Garantías de Añatuya, Gladys Liliana Lami, dictó la prisión preventiva para Nicolás Raúl Sauco y fijó tratamiento tutelar intramuros para dos hermanos adolescentes, en la investigación por el asesinato en patota de Atilio Gervasio Castillo.

La joven víctima recibió un ataque la noche del 25 de abril frente a una canchita en el Bº Las Malvinas. En sintonía con el criterio de las fiscales, María Emilia Ganem y Florencia Garzón, ahora la magistrada habría establecido que Castillo fue atacado por Sauco, de 18 años, más seis menores de 13, 14, dos de 15, 16 y 17 años.

Investigación

Según la hipótesis dominante, aquella noche el grupo de adolescentes bebió y fumó en el domicilio de uno de ellos. Luego, dos acompañaron a una de las chicas a su casa y en el camino fueron abordados por Castillo, en total estado de ebriedad.

“Vos le andas diciendo a la policía que yo vendo pastillas. Vení, vamos a arreglar esto como hombres”, habría propuesto Castillo a Sauco. “No, porque vos llevas un rifle (de aire comprimido)”, respondió Sauco.

Castillo dejó en el piso el rifle, mientras Sauco entregaba “algo” (después se estableció que era una punta) al menor de 13 años.

En segundos, Sauco cayó dos veces y fue entonces cuando el menor de 17 años terció y golpeó en la cabeza a Castillo. Al derrumbarse la víctima, apareció una chica de 15 años y lo golpeó en la cabeza con la mitad de un ladrillo. Ya recuperado, Sauco avanzó con la punta que le devolvió un menor y le asestó dos profundos puntazos a Castillo.

Rodeado y doblegado

Ya herido y doblegado, fue rodeado y convertido en blanco de diversas trompadas, patadas y ladrillazos por los siete amigos.

Mientras la patota se replegaba en diferentes direcciones, Castillo se puso de pie, caminó, cayó frente a una laguna, logró levantarse, pero finalmente se derrumbó.

Lo socorrieron en el hospital local, después lo condujeron al Regional. Pero la punta, los ladrillazos y las patadas surcaron heridas mortales que diezmaron su fortaleza y le causaron la muerte el 5 de mayo.

Ataque mortal, feroz y espontáneo

La Fiscalía atribuyó la mayor responsabilidad material a Sauco, imputándolo como presunto autor material del “homicidio premeditado por el concurso de dos o más personas” en perjuicio de Castillo.

No con menor gravedad, los hermanos de 16 y 17 años enfrentan cargos como “partícipes necesarios” y desde ahora serán sometidos a un Régimen Penal de la Minoridad mediante un “tratamiento tutelar intramuros”.

Pelea casi perdida

Para los investigadores y la propia magistrada, Castillo iba superando a Sauco en la pelea “mano a mano” y fue entonces cuando intervienen los menores y atacaron en manada a la víctima.

Por ende, la jueza Lami habría sido contundente. Hubo un plan de ataque mortal, feroz, espontáneo.

También habría establecido que los adolescentes quizá facilitaron la ejecución a Sauco y descartado de plano que se haya tratado de un homicidio por exceso de legítima defensa.

Del mismo modo, rechazó cualquier cambio de calificativa para los dos adolescentes, de 16 y 17 años, enfatizaron los investigadores.

Fuente: El Liberal

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