Mensaje por el Año Nuevo de Mons. José Luis Corral

Compartimos textualmente el mensaje del obispo de Añatuya que lleva como titulo: “GRACIAS SEÑOR POR TODO LO VIVIDO EN EL 2021. PONEMOS EN TUS MANOS EL NUEVO AÑO QUE INICIAMOS”.

GRACIAS SEÑOR POR TODO LO VIVIDO EN EL 2021. PONEMOS EN TUS MANOS EL NUEVO AÑO QUE INICIAMOS

Al terminar el año miramos hacia atrás el camino recorrido y hacemos balance de lo vivido, gozado y padecido, reconocemos lo luminoso y las sombras, los objetivos alcanzados y lo que aún queda pendiente. En medio de todo no dejamos reconocer que el Señor de la Historia nos acompañó, que su presencia ha sido fuente de ánimo y consuelo, por ello es también ocasión para dar gracias y bendecir por tantos dones recibidos.

Este año 2021, marcado por la pandemia que se hace presente en sus diferentes etapas con mayor agresividad o suavidad ha traído muchas consecuencias en todos los niveles. Como Iglesia hemos intentado acompañar con la oración, la cercanía y la solidaridad, algunas actividades y programaciones debieron cancelarse o redefinirse, y muchas otras hemos logrado realizarlo. Aún no la hemos superado del todo, pero no bajamos los brazos y nos seguimos cuidando mutuamente.

En medio de tanta desolación el jubileo de los 60 años nos ha significado un fecundo tiempo de gracia para el reencuentro y revitalizar desde la memoria agradecida nuestro compromiso bautismal como discípulos misioneros de Jesucristo. El jubileo ha significado una gota de bálsamo para el alma y un impulso para relanzarnos a la misión siguiendo las huellas marcadas por Mons. Jorge Gottau. ¡Gracias Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres! (Salmo 125).

Confiamos el nuevo año a la Providencia y a la Misericordia del Señor, ponemos en sus manos amorosas nuestros proyectos y sueños, el camino de nuestra Diócesis que queremos transitar sinodalmente en la escucha y en el discernimiento para promover la comunión, la participación y la misión de todo el santo Pueblo de Dios. En sus manos fieles estamos seguros, nuestras vidas permanecen intactas y nos custodiadas como el tesoro más apreciado.

Feliz Año Nuevo 2022…con la mirada fija en Jesucristo para seguirlo como creaturas nuevas, hombres y mujeres santos, transformados y animados por su Amor esparcido en nuestros corazones.

Pedimos el don de la paz verdadera que se construye con las herramientas de la educación, el trabajo y el diálogo entre generaciones.

Que la Virgen María y San José junto a su Hijo Jesús sostengan nuestra esperanza y alegría en el anuncio del Evangelio y en el compartir la vida en comunidad.

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