Chikungunya: advierten un fuerte aumento de casos en el NOA y Santiago del Estero ya registra 125 contagios
El avance del chikungunya en el país encendió las alertas sanitarias, especialmente en la región del Noroeste Argentino (NOA), donde se concentra la gran mayoría de los casos confirmados. Así lo refleja el último informe del Boletín Epidemiológico Nacional correspondiente a la semana del 19 al 25 de abril.
De acuerdo con el reporte oficial, en todo el país se contabilizaron 1.544 casos de chikungunya, de los cuales 1.459 —es decir, el 95%— se registran en provincias del NOA. El documento advierte un “ascenso pronunciado” de la enfermedad y señala que los principales focos de transmisión se encuentran en Salta, Tucumán y Jujuy.
Además, el informe destaca que la enfermedad comenzó a expandirse hacia otras jurisdicciones. En ese sentido, se detectaron brotes en provincias como Catamarca, Santiago del Estero y Buenos Aires, junto con los primeros casos confirmados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Córdoba, lo que evidencia una dispersión geográfica más amplia del virus.
En el caso de Santiago del Estero, el reporte nacional confirma un total de 125 casos hasta fines de abril, consolidando a la provincia como una de las afectadas dentro del esquema regional.
Frente a este escenario, el secretario de Salud provincial, Gustavo Sabalza, había informado días atrás que los contagios ya habían superado el centenar, aunque remarcó que la situación “se encuentra bajo control”. Asimismo, aseguró que desde el sistema sanitario se continúa trabajando de manera intensiva en tareas de prevención, control del mosquito vector y concientización de la población.
Las autoridades insisten en la importancia de reforzar las medidas de prevención, especialmente la eliminación de criaderos de mosquitos, el uso de repelente y la consulta médica ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad, como fiebre alta, dolor muscular y articular.
El crecimiento sostenido de casos en el NOA mantiene en alerta a los sistemas de salud, que buscan contener la propagación en una temporada marcada por la circulación de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.





