El agro vuelve a sostener la economía mientras el consumo y la industria siguen en retroceso
La economía se sostiene en el agro mientras otros sectores siguen estancados
La economía argentina continúa mostrando señales de estancamiento y una marcada dependencia del sector agropecuario, que volvió a convertirse en el principal sostén de la actividad durante el cierre de 2025. Así lo refleja el último anticipo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), elaborado por la consultora Equilibra, que registró en diciembre un avance interanual del 1%, impulsado casi exclusivamente por el desempeño del sector primario.
Tras un inicio de año con indicios de recuperación, la actividad económica acumuló tres trimestres consecutivos de virtual estancamiento. En el último trimestre de 2025, la serie desestacionalizada mostró apenas una suba del 0,1% respecto del período anterior, lo que confirma que el crecimiento se frenó en la mayoría de los sectores productivos.
De acuerdo al análisis difundido por el portal El Economista, la leve mejora de diciembre (+0,3% mensual desestacionalizado) se explicó únicamente por el fuerte repunte del agro, apalancado en una cosecha récord de trigo. En ese mes, el sector agropecuario creció un contundente 28% interanual, aportando cerca de dos puntos porcentuales al nivel general de actividad y logrando compensar el flojo desempeño del resto de la economía.
Sin el aporte del campo, el panorama resulta claramente negativo. El EMAE sin agro mostró una caída del 1% interanual en diciembre, mientras que en la comparación mensual el conjunto de sectores no agropecuarios se contrajo un 0,7% respecto de noviembre. Además, el nivel general de actividad aún se encuentra un 0,3% por debajo de febrero de 2025 y casi un punto por debajo del máximo histórico alcanzado en junio de 2022.
El informe de Equilibra señala que, junto al agro, rubros como minas y canteras mantienen cierto dinamismo, pero en contrapartida los sectores vinculados al consumo y la inversión urbana continúan en retroceso. La industria y la construcción siguen sin mostrar una recuperación sostenida, en un contexto de caída del poder adquisitivo y reacomodamiento de precios relativos.
En esa línea, el sector comercial registró en diciembre una baja del 1% interanual, reflejando el impacto directo de la pérdida de ingresos reales en los hogares y el freno en el consumo. Este escenario también tiene implicancias en provincias como Santiago del Estero, donde el agro cumple un rol estratégico en la generación de actividad, empleo y divisas, pero convive con dificultades en los sectores urbanos y de servicios.
Así, mientras el campo vuelve a traccionar la economía y sostiene los indicadores generales, el desafío sigue siendo lograr una recuperación más equilibrada, que permita reactivar la industria, el comercio y la construcción, y reducir la dependencia de un solo motor de crecimiento.





