“Estamos generando oportunidades reales para nuestros jóvenes y fortaleciendo el desarrollo del interior”, afirmó Elías Suárez
Un modelo que mira al interior: planificación, inclusión y desarrollo con sello santiagueño
En tiempos donde la discusión pública suele quedar atrapada en la coyuntura nacional, Santiago del Estero vuelve a poner sobre la mesa un debate más profundo: qué modelo de provincia quiere construir y con qué herramientas piensa hacerlo. La reciente reunión de trabajo encabezada por el gobernador Elías Suárez no fue un acto protocolar más. Fue, en términos políticos, una señal clara de rumbo.
El interior como eje, no como discurso
La decisión de avanzar con la puesta en marcha de 12 Agencias de Desarrollo Territorial (ADT) en Pinto, Monte Quemado, Fernández, El Cruce, Telares, Frías, Pozo Hondo, Añatuya, Loreto, Campo Gallo, Quimilí y Ojo de Agua marca un punto de inflexión. No se trata solo de oficinas técnicas: es llevar maquinaria, asesoramiento especializado y presencia concreta del Estado al interior profundo.
Durante años, el desarrollo productivo fue una promesa repetida en muchas provincias del norte argentino. Aquí, en cambio, se apuesta a institucionalizar el acompañamiento a los sectores productivos, fortaleciendo economías regionales y generando oportunidades donde históricamente hubo postergación.
Reivindicar al interior no es un eslogan. Es invertir recursos, descentralizar decisiones y reconocer que el crecimiento provincial no puede concentrarse únicamente en las grandes ciudades.
Diálogo institucional y pluralidad
Otro paso significativo es la pronta puesta en funcionamiento del Consejo Económico y Social (CES), previsto en la Constitución Provincial. La incorporación de organizaciones civiles, sectores empresariales, turísticos y colegios profesionales a una mesa de diálogo permanente consolida una idea de gobierno que no se encierra en sí mismo.
La apertura a todos los sectores y municipios en la mesa de trabajo de Casa de Gobierno fortalece la legitimidad de las decisiones y amplía la base de consenso. En un contexto nacional marcado por la confrontación, la provincia apuesta a la articulación y al acuerdo como herramientas de gobernabilidad.
Producción, inversión y empleo genuino
La conformación de una comisión para actualizar la Ley de Promoción Industrial también responde a una lógica estratégica: atraer inversiones, industrializar la materia prima y generar empleo genuino. No hay desarrollo posible sin trabajo, y no hay trabajo sostenible sin un esquema productivo sólido.
El mensaje político es claro: planificación, modernización y un Estado activo que no se retira, sino que acompaña.
Juventud y educación: la apuesta al futuro
En paralelo, el programa Santiago Crece con Vos, que superó los 3.200 jóvenes inscriptos en su primera convocatoria, confirma que existe una demanda real de capacitación y oportunidades. Con 57 cursos en oficios y habilidades digitales, la iniciativa apunta a vincular formación y empleabilidad.
La evaluación para ampliar cupos y llegar a más localidades demuestra sensibilidad política ante el interés social. Además, la definición de concursos para cargos docentes y directivos, junto con la prioridad para educadores de la misma localidad, refuerza el arraigo y el desarrollo local.
No es un detalle menor: apostar por docentes del propio lugar es apostar por comunidad, pertenencia y estabilidad.
Un modelo en construcción
Las declaraciones del gobernador sintetizan una visión: “más producción, más inversión y más oportunidades”. En tiempos complejos para el país, Santiago del Estero intenta consolidar un modelo propio, donde el interior no quede relegado y donde la gestión se base en planificación y articulación.
La política, cuando se ejerce con mirada territorial y vocación inclusiva, puede convertirse en herramienta de transformación real. La clave estará en sostener este rumbo, profundizar la inclusión y convertir cada anuncio en resultados palpables para los santiagueños.
El desafío es grande. Pero también lo es la decisión de no resignarse a la lógica del ajuste o la centralización. Desde el interior, y con el interior como protagonista, la provincia busca escribir su propia hoja de ruta hacia el desarrollo.





