Zamora votó en contra de la “modernización laboral” y reclamó una reforma con consenso y mirada federal
En una sesión clave en el Senado de la Nación, el legislador santiagueño Gerardo Zamora fijó una postura crítica frente al proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo, denominado de “modernización laboral”, y anticipó su voto negativo al considerar que la iniciativa “no resuelve el problema del empleo” y avanza sobre derechos ya debilitados.
Durante su intervención, Zamora reconoció la necesidad de discutir cambios estructurales en el mundo del trabajo y remarcó que generar más y mejor empleo debe ser una prioridad nacional. Sin embargo, advirtió que la crisis laboral es un fenómeno multicausal, por lo que no puede abordarse únicamente con modificaciones legales.
“No porque cambiemos una ley, el panadero o la carnicería de la esquina van a incorporar uno o dos trabajadores más. Lo harán si venden más, si la economía crece y si existe previsibilidad”, sostuvo.
En ese sentido, el senador planteó que el empleo crece cuando hay consumo, estabilidad y reglas claras, y cuestionó la idea de que una reforma normativa por sí sola sea suficiente para revertir el deterioro del mercado laboral.
Críticas al proyecto: precarización y retroceso
Zamora fue contundente al señalar que el texto debatido “lejos de modernizar”, en realidad amplía la precariedad y restringe derechos, especialmente en un contexto donde los salarios y las condiciones laborales ya se encuentran deterioradas.
Además, alertó sobre un punto que consideró central: la falta de una visión integral que incluya el vínculo entre legislación laboral, sistema tributario y sistema previsional, un triángulo que —según explicó— resulta determinante para cualquier política sostenible de empleo.
“Sin acuerdos amplios, termina fracasando”
Otro de los ejes del discurso fue la crítica al método con el que se impulsó la reforma. Zamora afirmó que las experiencias anteriores muestran que los cambios nacidos “en ámbitos cerrados” y sin participación plena del mundo del trabajo y la producción, terminan fracasando.
En contraposición, reclamó una política de Estado en materia de empleo, construida desde el diálogo, con base en el federalismo y con acuerdos sólidos que permitan sostener las transformaciones en el tiempo.
“Esa política debe nacer del diálogo y del federalismo, no de imposiciones parciales”, enfatizó.
Voto en contra
Finalmente, el senador por Santiago del Estero dejó clara su posición:
“Por estas razones, y desde una clara voluntad de reforma y de cambio, mi voto es en contra”.
Zamora cerró su intervención señalando que la Argentina necesita transformaciones profundas, pero remarcó que sin consensos amplios, las reformas se vuelven frágiles y no logran resolver los problemas de fondo.
Con su postura, el legislador santiagueño se alineó con el sector del Senado que cuestiona el proyecto por considerar que prioriza flexibilización y ajuste sobre derechos, en lugar de impulsar un plan integral para el desarrollo y el trabajo genuino en todas las regiones del país.





