Piden 12 años de prisión para cuatro quimilenses acusados de integrar una banda que transportaba cocaína oculta en neumáticos
La Fiscalía Federal de Salta solicitó penas de hasta 12 años de prisión para cuatro camioneros oriundos de Quimilí, departamento Moreno, acusados de integrar una organización dedicada al transporte de grandes cargamentos de cocaína. La investigación sostiene que entre mayo y septiembre de 2025 fueron secuestrados 842 kilos de droga ocultos en neumáticos. Una de las hipótesis apunta a que la cocaína tenía como destino Santiago del Estero, donde sería “enfriada” antes de continuar hacia puertos de Rosario o Barranqueras.
La investigación por una de las principales operaciones de narcotráfico detectadas en el norte argentino durante 2025 vuelve a colocar a Quimilí en el centro de una causa federal de gran magnitud.
La Fiscalía Federal de Salta, a cargo de Lucía Orsetti, solicitó 12 años de prisión para cuatro hombres oriundos de Quimilí, departamento Moreno, a quienes señala como integrantes de una organización dedicada al transporte de cocaína desde el norte del país hacia otros puntos de la Argentina.
Los acusados son Carlos Fernando Alarcón, José Ramón Pereyra, Daniel Rito José Sandaliche y Héctor Sebastián Andolfi, todos vinculados a la actividad del transporte y con domicilio o procedencia en Quimilí.
La acusación se encuentra en la etapa previa al juicio y deberá ser analizada posteriormente por el tribunal competente. Por lo tanto, la responsabilidad penal de los acusados aún deberá ser determinada judicialmente.
417 kilos ocultos en siete neumáticos
El operativo que terminó con la detención de los santiagueños se produjo el 2 de septiembre de 2025, cuando efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron un camión Volvo sobre la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 1466, en el control de Senda Hachada, en la provincia de Salta.
El procedimiento se inició luego de una investigación que había seguido durante aproximadamente tres meses los movimientos de los sospechosos.
Con la participación de un can detector de narcóticos, los efectivos descubrieron que siete neumáticos —incluidas ruedas duales y de auxilio— habían sido acondicionados para esconder paquetes de cocaína.
Al abrir las cubiertas aparecieron aproximadamente 400 ladrillos de droga, cuyo peso total alcanzó los 417,715 kilos de clorhidrato de cocaína.
Las pericias determinaron una concentración promedio cercana al 70,7%, equivalente, según la investigación, a más de 2,8 millones de dosis umbrales. El avalúo realizado por la División Aduana Pocitos estableció que el cargamento tenía un valor estimado de 1.253.145 dólares.
Una investigación que ya había comenzado meses antes
El procedimiento de septiembre no fue un hecho aislado.
La causa se había iniciado en mayo de 2025, cuando Gendarmería Nacional allanó una gomería que funcionaba en un galpón de General Mosconi, Salta, y encontró otros 425 kilos de cocaína ocultos en neumáticos de camiones.
En aquella oportunidad, los investigadores detectaron que las cubiertas utilizadas para ocultar la droga llevaban incluso el logo de Ferrari, una modalidad de acondicionamiento que posteriormente volvería a aparecer en la investigación.
Ese primer secuestro permitió avanzar sobre una presunta estructura criminal y establecer conexiones con personas vinculadas a Santiago del Estero.
En total, entre mayo y septiembre de 2025, la investigación contabilizó 842 kilos de cocaína secuestrados, con un valor conjunto estimado en aproximadamente 2,526 millones de dólares.
La pista que conduce hacia Quimilí
Uno de los aspectos más relevantes para Santiago del Estero surge de la reconstrucción realizada por los investigadores sobre el recorrido que habría tenido el cargamento.
De acuerdo con la hipótesis de la Fiscalía, la organización habría utilizado una metodología escalonada: primero ingresaba la droga desde el norte, luego era trasladada mediante vehículos que funcionaban como apoyo y finalmente un camión se encargaba de llevar el cargamento hacia el sur.
En ese esquema, los investigadores detectaron movimientos relacionados con Quimilí, donde incluso habría permanecido el camión antes de ser interceptado en territorio salteño.
Además, tras el operativo en la Ruta 34 se realizaron allanamientos simultáneos en cuatro domicilios de Salta y tres inmuebles de Quimilí, en el departamento Moreno.
Para los investigadores, la camioneta que acompañaba al camión habría cumplido funciones de “puntero”, es decir, de vehículo destinado a controlar el recorrido y advertir sobre posibles controles policiales o de las fuerzas de seguridad.
La hipótesis del “enfriamiento” en Santiago del Estero
Uno de los puntos centrales de la investigación es la presunción de que la cocaína proveniente de Bolivia no necesariamente tenía como destino final el lugar donde era incautada.
La hipótesis que manejan los investigadores sostiene que parte de la droga podía ser trasladada hacia Santiago del Estero para ser “enfriada”, término utilizado en investigaciones de narcotráfico para describir el almacenamiento temporal de un cargamento en un lugar considerado seguro antes de continuar con su recorrido.
Desde allí, según la línea investigativa, la droga podría haber continuado hacia puertos de Rosario o Barranqueras, en Chaco, desde donde eventualmente podía ingresar a circuitos de exportación clandestina con destino internacional.
La Fiscalía también investiga la posibilidad de que la estructura utilizara fachadas comerciales o actividades vinculadas a la exportación para intentar disimular el verdadero movimiento de los cargamentos.
No obstante, estos extremos forman parte de las hipótesis de la investigación y deberán ser acreditados judicialmente.
El rol que habría tenido cada santiagueño
Según la acusación fiscal, José Ramón Pereyra y Carlos Fernando Alarcón habrían estado a cargo de conducir el camión Volvo que transportaba los neumáticos acondicionados con cocaína.
Por su parte, Daniel Rito José Sandaliche y Héctor Sebastián Andolfi se habrían movilizado en una camioneta Volkswagen Amarok y habrían cumplido funciones de “punteros”.
La Fiscalía sostiene que Sandaliche habría tenido un papel relacionado con la logística del transporte, mientras que Andolfi, por su condición de mecánico, habría estado preparado para solucionar eventuales inconvenientes que pudieran surgir con el camión durante el trayecto.
La investigación también involucra a tres hombres de Jujuy: Marcos Nahuel Martínez, Marcos Martínez y Sergio Ismael Lezcano, a quienes se atribuyen tareas relacionadas con la recepción, acondicionamiento y colocación de los neumáticos, además del seguimiento del recorrido.
Para Marcos Martínez, la Fiscalía solicitó una pena mayor, de 13 años de prisión, además de otras sanciones, por los delitos que se le atribuyen.

Allanamientos y secuestros
Tras la caída del camión, los investigadores realizaron una serie de procedimientos que permitieron secuestrar distintos elementos que ahora forman parte de la causa.
Entre ellos se encuentran una camioneta, un revólver, 11 municiones, un teléfono satelital, dos equipos de comunicación tipo Handy, seis teléfonos celulares y documentación considerada de interés para la investigación.
La utilización de comunicaciones satelitales y vehículos de apoyo forma parte de los elementos que la Fiscalía considera relevantes para reconstruir el funcionamiento de la organización.
La defensa pide el sobreseimiento de uno de los acusados
Durante la audiencia de clausura, las defensas comenzaron a plantear sus posiciones frente a la acusación fiscal.
En el caso de Daniel Rito José Sandaliche, su abogado, Pedro Orieta, solicitó el sobreseimiento total y definitivo, al sostener que su defendido no habría tenido participación en la maniobra investigada.
Por su parte, José Ramón Pereyra es asistido por el abogado santiagueño Raymundo Ledesma Chazarreta.
Ahora será la Justicia Federal la que deberá resolver la elevación de la causa y posteriormente determinar la responsabilidad de cada uno de los acusados.
Una causa que vuelve a poner a Quimilí bajo la lupa federal
La magnitud del secuestro y la modalidad utilizada para ocultar la droga convierten al expediente en una de las investigaciones de narcotráfico más relevantes que involucraron durante 2025 a personas vinculadas con Santiago del Estero.
La Justicia busca determinar hasta dónde llegaba la estructura, cuál era el verdadero recorrido de los cargamentos y qué función cumplían los distintos actores detectados durante la investigación.
El dato que genera especial atención en la provincia es que la investigación no se limita al paso de los camiones por territorio santiagueño, sino que plantea la posibilidad de que Quimilí haya formado parte de la logística utilizada para almacenar, acondicionar o facilitar el traslado de grandes cargamentos de cocaína hacia otros puntos del país.
Con la solicitud de penas presentada por la Fiscalía, la causa ingresa ahora en una nueva etapa: la previa al juicio oral, donde deberán debatirse las pruebas reunidas y determinarse judicialmente el grado de responsabilidad de cada uno de los acusados.




