Cayó una red de abogados “caranchos” que montaba accidentes falsos para estafar a aseguradoras
Una investigación de casi una década reveló el funcionamiento de un esquema delictivo que combinaba estudios jurídicos, punteros políticos y falsos testigos.
Por casi ocho años, un grupo de abogados, punteros y colaboradores montó una maquinaria delictiva en el sur del conurbano bonaerense para defraudar a compañías de seguros. El mecanismo era simple pero aceitado: inventaban accidentes de tránsito, adulteraban siniestros reales y presentaban demandas judiciales con documentación falsa para obtener millonarias indemnizaciones.
La investigación, liderada por los fiscales Sebastián Scalera y Pablo Rossi, culminó con un fallo histórico del Tribunal Oral en lo Criminal N°8 de Lomas de Zamora, integrado por los jueces Nicolás Amoroso, Gustavo César Ramilo y Alejandro Claudio Sgarlata. Según la sentencia, el engranaje funcionó entre 2015 y 2023, con epicentro en estudios jurídicos de la región y conexiones políticas que facilitaban la captación de supuestas víctimas y testigos.
El negocio de los accidentes inventados
Las compañías más perjudicadas —Caja Seguros, Sancor, Sura y La Mercantil— enfrentaron múltiples demandas fraudulentas. En cada caso, el libreto era similar: un puntero reclutaba personas para hacerse pasar por damnificados o testigos presenciales; un médico emitía certificados falsos; y los abogados armaban la carpeta judicial para reclamar compensaciones.
Las escuchas telefónicas incluidas en el expediente muestran la naturalidad con la que se orquestaban las maniobras. En una de ellas, un integrante instruye a otro sobre cómo “poner” un testigo:
—“La persona que quieras poner no tiene que ser familiar… pondríamos como que en el momento estuvo ahí, cerca o en un vehículo. Y que es presencial, ¿me entendés?”.
Condenas y sanciones
El tribunal dictó penas de tres años de prisión efectiva para los principales integrantes de la organización, además de inhabilitar a dos de los abogados para ejercer su profesión durante el mismo período.
Condenados a prisión efectiva:
- Juan Carlos Bootz
- Alejandro Gabriel Cheves
- Julio César Gaito
- Mauricio Ariel Ledesma
- Rodolfo Daniel Luna
- Pedro Claudio Pellicori (más inhabilitación)
- Carla Eliana Pellicori (más inhabilitación)
- Gustavo Martín Viceconte
- Mariano Alberto Zas
Otros acusados lograron suspender el juicio a prueba bajo condiciones como realizar tareas comunitarias, efectuar donaciones y pagar hasta $200.000. Andrea Prósperi fue absuelta y Carlos Alberto Truglio espera una audiencia pendiente.
Una estructura criminal profesionalizada
Para los magistrados, no se trataba de maniobras aisladas. El fallo describe un “aparato de apoyo permanente para la comisión de delitos” con roles definidos: captadores, falsos testigos, médicos cómplices y abogados que coordinaban la ingeniería judicial. Había un “formato de trabajo” repetido, circulación de carpetas con información inventada y pagos por cada caso exitoso.
El caso sienta un precedente clave en la lucha contra el fraude a aseguradoras y expone cómo la combinación de complicidad profesional y estructura política puede sostener, durante años, un sistema de estafa millonaria.





