Gerardo Zamora amplía su proyección nacional tras liderar el crecimiento de imagen en el Senado
El senador santiagueño registró la mayor suba mensual en el diferencial de imagen entre los 72 integrantes de la Cámara Alta, según CB Consultora. El crecimiento fortalece su presencia en las conversaciones políticas nacionales y confirma una proyección construida sobre su experiencia de gestión, la defensa del federalismo y su capacidad para dialogar con distintos sectores.
La figura política de Gerardo Zamora comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en el escenario nacional. Un informe de CB Consultora Opinión Pública lo ubicó como el senador con mayor crecimiento mensual en su diferencial de imagen, con una suba de 8,3 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.
El estudio, correspondiente a agosto de 2026, analizó la valoración pública de los 72 integrantes del Senado de la Nación en todo el territorio argentino. En un contexto caracterizado por la polarización, el desgaste de dirigentes de alta exposición y la dificultad para construir consensos, el avance del representante santiagueño adquiere una dimensión política que supera ampliamente el dato estadístico.
El resultado no solo refleja una mejora en su consideración pública. También consolida a Zamora como uno de los dirigentes del interior con mayor capacidad para incorporarse a la discusión nacional de cara a las elecciones de 2027.
Una presencia creciente en la política nacional
A medida que se aproxima el próximo año electoral, los principales espacios comienzan a evaluar alianzas, candidaturas y posibles puntos de encuentro. En esa dinámica, el nombre del exgobernador de Santiago del Estero aparece con mayor frecuencia dentro de la denominada “rosca política”, especialmente entre quienes buscan construir una alternativa alejada de los extremos.
Su perfil combina experiencia ejecutiva, conocimiento del funcionamiento institucional y capacidad de negociación. Estas características lo colocan como un dirigente con condiciones para dialogar tanto con sectores del peronismo como con fuerzas provinciales y espacios moderados preocupados por recuperar estabilidad y previsibilidad.
Hablar de una posible proyección nacional no significa afirmar que exista una candidatura definida. Sin embargo, su crecimiento en las mediciones, su actividad legislativa y sus vínculos con distintos actores políticos permiten señalar que Zamora ya forma parte de las conversaciones vinculadas con el armado electoral de 2027.

Un reconocimiento que no surge por casualidad
La mejora en la imagen del senador santiagueño no puede interpretarse como un fenómeno aislado. Su reputación política está respaldada por una extensa trayectoria, especialmente por sus años al frente del Gobierno de Santiago del Estero.
Durante sus distintas gestiones construyó una imagen asociada con el orden administrativo, la continuidad institucional, la obra pública y la transformación de la infraestructura provincial. También logró mantener una posición de diálogo con diferentes gobiernos nacionales, sin abandonar la defensa de los intereses de Santiago del Estero.
Esa experiencia lo precede en el Congreso. Zamora no llegó al Senado como una figura desconocida que necesita construir legitimidad desde cero, sino como un exmandatario con conocimiento territorial, estructura política y antecedentes de gestión.
Su actual desempeño legislativo profundiza esa presencia. Desde la Cámara Alta impulsa una agenda vinculada con el federalismo, el dominio de las provincias sobre sus recursos naturales, el desarrollo productivo y la necesidad de corregir las desigualdades históricas que afectan al Norte Grande.
La defensa del federalismo como identidad
Uno de los principales activos políticos de Zamora es su defensa constante de una mirada federal. En un país donde buena parte de las decisiones continúa concentrada en Buenos Aires, su discurso busca instalar las necesidades de las provincias del norte dentro de la agenda central.
Infraestructura, energía, transporte, producción, recursos naturales y distribución de fondos son algunos de los temas que atraviesan esa posición. Se trata de una construcción que no se limita a reclamar beneficios para Santiago del Estero, sino que procura expresar una problemática compartida por numerosas provincias.
Ese perfil puede resultar especialmente valioso ante un escenario nacional fragmentado. Los gobernadores, exmandatarios y dirigentes con representación territorial podrían tener un papel decisivo en la conformación de una alternativa capaz de reunir sectores diversos.
Un dirigente con perfil de centro
La política argentina se encuentra atravesada por posiciones cada vez más confrontativas. En ese contexto, Zamora aparece como un dirigente que evita los extremos y privilegia los acuerdos institucionales sin resignar sus convicciones.
Esa condición lo perfila como un posible “hombre de centro”: alguien con pertenencia e identidad propias, pero también con capacidad para construir consensos entre sectores enfrentados. Su fortaleza no estaría basada en la confrontación permanente, sino en la moderación, la experiencia y el conocimiento del Estado.
El crecimiento de 8,3 puntos en su diferencial de imagen resulta, por lo tanto, un indicador que debe observarse dentro de un proceso más amplio. Zamora comienza a trascender su histórica gravitación provincial y regional para instalarse como una figura con proyección federal.
Análisis: una oportunidad para representar al interior
El desafío será transformar el reconocimiento público en una construcción política nacional. Para ello necesitará ampliar su presencia fuera del Norte Grande, sostener una agenda legislativa visible y articular con otros dirigentes que compartan una visión federal y moderada del país.
Su principal capital es precisamente aquello que muchos referentes nacionales no poseen: gestión comprobable, arraigo territorial y capacidad para mantener vínculos políticos sin quedar atrapado completamente en la lógica de la polarización.
Aún falta tiempo para conocer cómo se conformarán las alianzas y candidaturas de 2027. No obstante, el último relevamiento muestra que Gerardo Zamora ya no puede ser considerado únicamente una figura determinante de la política santiagueña.
Su experiencia como gobernador, su desempeño en el Senado y la defensa sostenida de las provincias lo colocan en una posición expectante. En una Argentina necesitada de acuerdos y representación verdaderamente federal, Zamora comienza a perfilarse como uno de los dirigentes con condiciones para ocupar el centro de la discusión nacional.




