Crisis por el agua en Añatuya: Castro pidió una intervención urgente y obras de fondo para renovar la red
El intendente Julio Ernesto Castro reconoció el creciente malestar de vecinos y comerciantes por las calles anegadas y aseguró que gran parte del agua provendría de pérdidas en la red potable. El municipio solicitó la intervención del Gobierno provincial, Aguas de Santiago y el ERSAC. La problemática exige un diagnóstico integral y obras de infraestructura de gran magnitud.
La presencia permanente de agua en calles céntricas y barrios de Añatuya se transformó en una problemática que afecta la circulación, la actividad comercial, el acceso a establecimientos educativos y sanitarios, y la calidad de vida de miles de vecinos.
Ante la gravedad de la situación y el creciente reclamo de la comunidad, el intendente Julio Ernesto Castro brindó una conferencia de prensa en la que explicó las acciones realizadas por el municipio y advirtió que la solución definitiva requerirá una intervención estructural sobre la red de distribución de agua potable.
El jefe comunal sostuvo que, luego de diferentes recorridos e inspecciones efectuados por personal de Obras Públicas, se detectó que una parte importante del agua acumulada provendría de cañerías dañadas o de fallas en el sistema de distribución.
“La inmensa mayoría del agua que encontramos en las calles es agua potable que sale de la red por roturas de caños”, afirmó Castro, aunque remarcó que será necesario que los organismos competentes realicen las evaluaciones técnicas correspondientes.
Vecinos y comerciantes reclaman respuestas
La conferencia se produjo en medio del malestar expresado por vecinos y comerciantes, quienes aseguran que las pérdidas se repiten desde hace varios días sin que exista una solución definitiva.
Uno de los puntos más comprometidos es la avenida 25 de Mayo, principal arteria comercial de Añatuya. También se registran acumulaciones en las intersecciones con España, Gobernador Barraza, Aristóbulo del Valle y avenida Del Trabajo.
El problema alcanza además a sectores de las avenidas 9 de Julio y Francisco de Aguirre, calles Borges, Rodríguez Peña y San Martín, así como al barrio Rosso y otros puntos de la ciudad.
Castro describió situaciones especialmente preocupantes en inmediaciones de la Clínica Mayo, donde los pacientes encuentran dificultades para cruzar, y cerca de la Escuela Luisa de Somero, donde el agua complica el ingreso de los alumnos.
En algunas calles asfaltadas, los vecinos improvisaron pasarelas con ladrillos y maderas para poder atravesar las esquinas. También se denunciaron caídas, dificultades para circular en vehículos y perjuicios para los comercios ubicados sobre las zonas afectadas.
El municipio diferencia las pérdidas de los desagües pluviales
Durante la conferencia, el intendente aclaró que esta situación no debe confundirse con la necesidad histórica de construir desagües pluviales en Añatuya.
Según explicó, el municipio ya firmó un convenio con una universidad y financió la elaboración del proyecto para avanzar con el sistema de desagües destinado a evacuar el agua de lluvia.
Sin embargo, el problema actual sería diferente: se trata de agua que aparece diariamente, incluso en jornadas sin precipitaciones.
“Los desagües pluviales son para el agua de lluvia. Esto es agua de todos los días, que permanece en las calles y no nos deja transitar”, señaló el jefe comunal.
Esta diferencia resulta central para comprender la magnitud del desafío. La construcción de desagües permitirá mejorar el escurrimiento durante las lluvias, pero no resolverá por sí sola las pérdidas constantes de una red de agua que necesita ser inspeccionada, reparada y, en los sectores más deteriorados, renovada.
Castro solicitó la intervención del Gobierno provincial
El intendente informó que mantuvo comunicaciones con el gobernador Elías Suárez, legisladores provinciales, el Ministerio de Obras Públicas, autoridades del Ente Regulador de los Servicios de Agua y Cloacas —ERSAC— y representantes de Aguas de Santiago.
Castro aseguró que envió videos, fotografías y publicaciones realizadas por los propios vecinos para mostrar la dimensión del problema y dejar en claro que no se trata únicamente de una preocupación institucional, sino de un reclamo de toda la ciudad.
Tras estas gestiones, se confirmó la llegada de representantes de Aguas de Santiago y del ERSAC para recorrer los sectores afectados, constatar el origen del agua y comenzar a definir posibles soluciones.
El jefe comunal pidió que la inspección se realice con “sinceridad” y que se determine técnicamente qué porcentaje del problema responde al ascenso de las napas y qué parte se origina en roturas o fallas de la red.
Aunque reconoció que Añatuya presenta inconvenientes vinculados con la napa freática, sostuvo que el volumen observado en numerosos sectores no podría explicarse únicamente por ese fenómeno.
Una red que necesita una solución estructural
La situación expone un problema que excede una reparación aislada. La multiplicación de pérdidas en distintos puntos indica la necesidad de realizar un relevamiento integral de la red, localizar las cañerías dañadas, medir presiones y analizar el estado de los conductos.
Si los estudios confirman un deterioro generalizado, Añatuya necesitará una obra de infraestructura de gran magnitud, con recambio de tramos completos, sectorización del servicio, incorporación de válvulas y un sistema que permita detectar pérdidas con mayor rapidez.
Se trata de una inversión que difícilmente pueda ser afrontada únicamente por el municipio, ya que la comuna no tiene competencia ni autorización para intervenir directamente sobre toda la red de agua potable.
Castro aseguró que el personal municipal acompaña los recorridos y colabora en la localización de las pérdidas, pero reconoció que los recursos disponibles son insuficientes frente a la dimensión alcanzada por la problemática.
Empleados municipales, agotados por retirar agua todos los días
El intendente también defendió el trabajo de los empleados municipales, quienes diariamente realizan tareas para retirar y encauzar el agua acumulada.
Según relató, los trabajadores manifestaron su cansancio porque deben comenzar desde las primeras horas de la mañana y repetir las tareas durante toda la jornada, ya que el agua vuelve a aparecer.
“Están sacando agua permanentemente y prácticamente no tienen descanso”, expresó Castro.
Estas intervenciones permiten aliviar momentáneamente algunos sectores, pero no atacan el origen del inconveniente. Mientras las cañerías continúen perdiendo, las calles volverán a llenarse y el municipio seguirá destinando personal, herramientas y recursos a una emergencia permanente.
El temor ante la próxima temporada de lluvias
Otro de los puntos que genera preocupación es la proximidad de la temporada de precipitaciones. Si actualmente existen calles anegadas sin lluvias, el panorama podría agravarse cuando las pérdidas de la red se combinen con tormentas intensas y el ascenso de las napas.
Por esta razón, el municipio considera indispensable comenzar de inmediato con las inspecciones y definir un plan de intervención antes de que el problema alcance una dimensión aún mayor.
Castro recordó que Añatuya ya atravesó una situación similar durante la gestión del exgobernador Gerardo Zamora y que, mediante un trabajo conjunto con la Provincia, se había logrado encontrar una solución. Sin embargo, afirmó que actualmente la ciudad se encuentra “en peores condiciones que antes”.

Un reclamo que ya pertenece a toda la ciudad
La otra cara de la crisis es el hartazgo de vecinos y comerciantes. Los frentistas advierten que se desperdicia un recurso esencial, se deterioran calles y veredas y se perjudica el normal funcionamiento de los negocios.
Ante la continuidad del problema, algunos ciudadanos evalúan movilizarse hasta las oficinas de Aguas de Santiago para reclamar una respuesta inmediata.
El intendente aseguró que todos los vecinos podrán presentar sus reclamos durante la visita de los organismos provinciales. También pidió la colaboración de la comunidad para denunciar nuevas pérdidas, controlar las instalaciones domiciliarias y evitar arrojar agua a la vía pública.
Añatuya enfrenta una situación compleja que no admite respuestas parciales. Las tareas municipales pueden contener momentáneamente el agua, pero la solución de fondo dependerá de una acción coordinada entre el municipio, la empresa prestataria, los organismos de control y el Gobierno provincial.
La ciudad necesita establecer con precisión el origen de cada pérdida y avanzar con una planificación de largo plazo. Reparar los puntos críticos será el primer paso, pero el verdadero desafío será ejecutar las obras necesarias para contar con una red moderna, segura y eficiente, capaz de proteger un recurso vital y devolverles tranquilidad a los vecinos.




