«Nunca había pensado matarlo», aseguró la mujer absuelta por el crimen de su ex

En una entrevista con Télam tras salir del Penal de Mujeres santiagueño, donde permaneció presa dos años y siete meses, María de los Ángeles Lezcano (32) dijo estar «feliz» por la nueva oportunidad de estar junto a sus seis hijos.

«Estoy feliz porque Dios me ha dado una oportunidad más para estar afuera con mis hijos», dijo desde el interior de su casa, en la que recibió a Télam y a la que regresó tras ser beneficiada por un fallo judicial sin precedentes en esa provincia.

Lezcano fue condenada el 11 de julio de 2019 por un tribunal de primera instancia a 13 años de prisión por matar a puñaladas en 2017 a su ex pareja, Jorge «Pey» Ibañez, padre de cinco de sus hijos.

Esa condena fue apelada por sus abogados y el pasado miércoles un tribunal de alzada la revocó y resolvió que la mujer fuera absuelta por considerar que había actuado en legítima defensa ante un ataque sexual del hombre, con quien había padecido una relación de una década de violencia.

«Los abusos fueron muchos (…) muchas veces mi vida corría peligro (…) era muy agresivo, muy violento, pero nunca, jamás, había pensado matarlo», aseguró Lezcano.

«No ha sido en vano toda esta lucha -expresó-. Hoy, gracias a mis abogadas y al abogado defensor, estoy afuera y las cosas se dieron vuelta», agregó.

Durante la entrevista, la mujer recordó que durante los «más de 10 años» que vivió con Ibañez, él «siempre fue agresivo y violento».

«Fueron años de tortura y golpes hasta que me di cuenta que eso no estaba bien y empecé a buscar ayuda, pero nadie hacía nada», dijo.

A pesar de ello, transmitió un mensaje para las mujeres que estén viviendo situaciones de violencia: «No se cansen de golpear las puertas, de pedir ayuda».

«Les pido a esas mujeres que no se aferren al miedo o al temor, que busquen ayuda», reiteró, al recordar que cuando una persona es víctima de situaciones tan violentas «se atemoriza» y «el miedo la hace chiquitita».

Durante la charla, Lezcano recordó el momento en el que se enteró de la resolución judicial que le devolvía la libertad: «Justo cuando terminé de trabajar en la cocina del penal, me voy al pabellón y a eso de las 13.30 me notificaron que tenía la libertad, no creía lo que me decían, me puse nerviosa y temblaba».

Lezcano contó que en los más de dos años y medio que estuvo detenida estudió y terminó la escuela primaria, hizo un taller de tejido y trabajó en la cocina de la prisión.

«Mientras estaba en el penal mi pensamiento estaba en mis hijos y sólo le pedía a Dios que pronto me sacara de allí por ellos», agregó.

Una vida llena de abusos
Finalmente, recordó aquel 12 de noviembre del 2017, cuando sucedió el hecho por el cual fue condenada a prisión.

«Él (por Ibáñez) entró a mi casa, yo estaba con mi bebé de seis meses -de otra relación- en el patio, me tomó del brazo y me llevó a una piecita que mi hermano tenia ahí porque iba a poner un kiosco y que estaba vacía», inició el relato.

Y continuó: «Me llevó a la fuerza y me decía ‘vamos a estar por última vez, mi amor’, mientras yo le decía ‘con vos no tengo nada, vete’, pero no se fue».

Fue en ese momento cuando, según relató Lezcano, su ex pareja extrajo un cuchillo y se produjo un forcejeo en el que ella se lo quitó y lo apuñaló.

Tras ello, Ibáñez, herido, escapó de la casa aunque la mujer siempre dijo desconocer que esa lesión había sido mortal.

«La policía andaba dando vueltas en el barrio, yo le comenté lo que había pasado y ahí fui con los policías a declarar», manifestó.

Lezcano contó que cuando le avisaron que su ex pareja había fallecido «fue una locura» para ella.

«Menos mal que la policía agarró a mi bebé porque me enloquecí en ese momento, me angustié mucho», detalló, tras lo cual aseguró que «nunca» fue su intención matarlo a pesar de todo lo que la hizo sufrir a ella y a sus hijos.

«Los chicos le tenían miedo, cuando lo veían empezaban a llorar porque ya sabían lo que se venía. Mis vecinos cuando escuchaban los gritos llamaban a la policía pero no se metían a defenderme porque él siempre andaba con armas o cuchillos», indicó.

Tras la absolución de Lezcano, una de sus abogadas, Andrea Barraza, dijo a Télam que el fallo fue «un logro histórico, sobre todo en Santiago del Estero, porque sienta precedente», ya que «nunca había sucedido judicialmente algo así en la provincia».

Además destacó que el logro no fue solo de la defensa sino que hubo «movilización de todas las organizaciones feministas que se han puesto la causa de María al hombro y la han visibilizado».

«El primer fallo fue machista y aleccionador, no solamente para María sino que trascendía a ella; ellos han tenido acreditado todas las agresiones que sufría y todas las denuncias que ella ha hecho de tentativa de homicidio, incluso cuando abusaban sexualmente de ella, más todas las agresiones que sufrieron sus hijos, y aún así hicieron caso omiso», manifestó.

Fuente: Telam

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