Temporal en el sudeste provincial: 170 mm de lluvia provocaron anegamientos y graves daños en viviendas; Bandera la más afectada
Lago Dormido
Un intenso temporal de lluvia azotó durante la madrugada de este viernes 16 de enero a gran parte del sudeste de la provincia de Santiago del Estero, dejando como saldo calles anegadas, viviendas inundadas y campos totalmente bajo el agua, con epicentro en las ciudades de Bandera y Quimilí.
Según registros pluviométricos locales, en Bandera —cabecera del departamento Belgrano— se contabilizaron 160 milímetros reales de lluvia, una cifra extraordinaria caída en muy pocas horas. En tanto, en Quimilí el acumulado alcanzó los 150 milímetros, generando una situación de alta complejidad tanto en la zona urbana como rural.

El fenómeno meteorológico se inició alrededor de la 1:00 de la madrugada y continuaba afectando a la región durante las primeras horas de la mañana, con precipitaciones persistentes que impidieron un rápido escurrimiento del agua.
Calles convertidas en ríos
El enorme volumen de agua caída en corto tiempo colapsó los sistemas de desagües en distintos sectores, transformando las principales arterias urbanas en verdaderos ríos intransitables. En varios barrios, la circulación se volvió imposible y el agua alcanzó niveles preocupantes.
Viviendas inundadas y familias afectadas
Numerosos vecinos reportaron el ingreso de agua en sus hogares, provocando daños materiales significativos. Muebles, electrodomésticos y pertenencias personales resultaron afectados, generando momentos de angustia y la necesidad de asistencia inmediata para muchas familias.
Si bien en algunos sectores los desagües lograron funcionar parcialmente, la magnitud del temporal superó toda previsión, dejando al descubierto la vulnerabilidad ante lluvias extremas.
Impacto regional
El temporal no se limitó a Bandera y Quimilí. Otras localidades también registraron importantes acumulados:
- Bandra: 160 mm
- Sayana: 80 mm
- Tacañitas: 95 mm
- Colonia Dora: 60 mm
- Quimilí: 150 mm
- Tomas Young 80 mm
En el sector rural, el panorama es aún más desolador: hay campos completamente inundados, unidades productivas bajo agua y caminos rurales intransitables, lo que anticipa pérdidas económicas de consideración para productores de la zona.
Las autoridades se mantienen en estado de alerta, realizando relevamientos y asistiendo a los damnificados, mientras se monitorea la evolución del clima. La prioridad está puesta en la contención de las familias afectadas y en evaluar el alcance total de los daños que dejó un temporal que golpeó con fuerza inédita a toda la región.





