Cuarta Luna de Cosquín: Orellana Lucca y la Delegación de Añatuya hicieron historia en nombre de Santiago del Estero
La Cuarta Luna del 66° Festival Nacional de Folklore de Cosquín quedará grabada en la memoria colectiva de la Plaza Próspero Molina por la contundente y emotiva presentación de la Delegación de Añatuya, que representó a la provincia de Santiago del Estero con una propuesta artística de alto vuelo, identidad profunda y una energía arrolladora. El inicio de la velada tuvo como protagonistas al dúo Orellana Lucca, quienes ofrecieron una actuación breve, pero intensa, que marcó el pulso de una noche inolvidable.

Con un despliegue sostenido durante 17 minutos de máxima intensidad, músicos y bailarines santiagueños lograron atrapar al público desde el primer acorde. La delegación rindió homenaje a la “Ciudad de la Tradición”, Añatuya, llevando al escenario mayor Atahualpa Yupanqui una amalgama de sonidos, danzas e imágenes que reflejaron la historia, las calles y la identidad cultural del sur provincial.

Las bailarinas, vestidas de rojo, transmitieron un entusiasmo inquebrantable, con coreografías precisas y encajes distinguidos que encendieron la Cuarta Luna. Los bailarines, en gris claro y a pies descalzos, aportaron fuerza y carácter, incluso desafiando los límites del escenario en una entrega total que evidenció la exigencia y la mística que impone Cosquín.
En tanto, los músicos —vestidos de negro y conformando una verdadera orquesta popular— sostuvieron la velada con una ejecución impecable. Voces, guitarras, vientos, percusión y bandoneón se articularon con precisión, mientras las pantallas del escenario proyectaban imágenes de los espacios más representativos de Añatuya, ofreciendo otra mirada de Santiago del Estero más allá de los grandes centros urbanos. Fue una oportunidad única para mostrar al país la ciudad donde nació Homero Manzi, sede del Festival de la Tradición y tierra de profunda devoción religiosa y cultural.

La apertura musical estuvo a cargo de Orellana Lucca, que regresó al escenario coscoíno con una presentación corta pero poderosa. El dúo regaló momentos de gran emoción, incluyendo un destacado encuentro artístico con Nahuel Pennisi, y más tarde con Lázaro Caballero, consolidando un inicio de noche que elevó el clima festivo de la plaza.
La Comisión Organizadora del Festival Nacional de Folklore reconoció la magnitud de la presentación, entregando distinciones a autoridades del gobierno de la ciudad y de la provincia. Sin embargo, el mayor premio para la delegación fue el aplauso cerrado de un público atento, emocionado y agradecido por la enorme muestra de cultura folclórica y santiagueña desplegada sobre el Atahualpa Yupanqui.
El resto de la Cuarta Luna continuó celebrando la diversidad y la identidad del folklore argentino, con mensajes comprometidos, momentos de reflexión y una fiesta popular que se extendió hasta la madrugada. Pero para Santiago del Estero —y especialmente para Añatuya— la noche ya estaba escrita: una presentación histórica, intensa y auténtica, que reafirmó su lugar en el corazón cultural de Cosquín.





