Campaña agrícola: La siembra arrancó temprano, pero hay riesgo de incendios

A través del informe agroclimático correspondiente al segundo trimestre del corriente, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en Bandera analizó las condiciones en las que se lleva a cabo la campaña agrícola en los Departamentos General Belgrano y Taboada.

De acuerdo a las evaluaciones, las temperaturas promedio permitieron el comienzo temprano de la siembra de trigo. Pero hay una mala noticia y es que la dirección y velocidad del viento hacen de la zona un lugar propenso a incendios.

El informe hace referencia a la situación climática de los meses de marzo a junio del corriente año. Para ello se vale de información generada a partir de la EMA de AER Bandera y Los Juríes que detectaron:

**Las temperaturas máximas comenzaron a descender a mediados del mes de marzo en forma gradual, con fluctuaciones semanales y registros sobre los 31 °C a mediados del mes de junio.

Las temperaturas mínimas registraron la misma tendencia de descenso, con heladas fisiológicas durante la primera semana de junio (0,2 °C) sin afectar a los cultivos. La misma fue la primera helada del año 2020, siendo esta fecha, normal para la zona (helada temprana primera semana de mayo).

Del mismo modo que la temperatura máxima y mínima del aire, la temperatura del suelo (registrada a 10 cm de profundidad), presentó una tendencia, lo que permitió el comienzo temprano de la siembra de trigo (fecha normal para la zona es mayo) sobre rastrojos de soja.

**En lo que respecta al viento se registró una dirección prevaleciente del sector sur y noreste, con velocidades máxima diaria sobre los 13 km/h, durante fin de mayo. Las dos direcciones antes mencionadas, favorecen la aparición de focos de incendios; vientos con dirección sur, provocan el descenso de la humedad de la atmósfera, y los vientos de dirección noreste, elevan las temperaturas diurnas creando un escenario climático propicio para la formación de incendios de campos.

**Sobre la humedad de la atmósfera, el informe explica que durante la primera semana de mayo, la humedad del aire descendió por debajo del 50%, con algunas oscilaciones. Esto es propio de los vientos con dirección sur, que se caracterizan por poseer bajo contenido de humedad y por tal motivo reducen la humedad del ambiente en su trayectoria.

**Los niveles de precipitación, por su parte, registraron los primeros 3 meses del año 2020, valores que superan el promedio histórico. En cambio, se observó una situación diferente para los 3 meses siguientes (abril-mayo-junio), donde las precipitaciones registradas estuvieron por debajo del promedio mensual histórico.

**Napa freática: la napa es registrada en dos freatimetros colocados estratégicamente hacia el sector norte y sur de la ciudad de Bandera. Desde mayo de 2019, se evidenció un descenso del nivel freático en el freatimetro colocado en el sector Sur, AER INTA Bandera, próximo a la ciudad. En cambio, en otros sectores, como el freatimetro colocado en el campo del Sr Ledesma, (8 km al norte de Bandera y a 15km al Oeste de Bandera), la napa permaneció en superficie hasta fines de agosto.

En este último caso se observó la permanencia de la napa sobre la superficie del suelo por un periodo mayor a 4 meses, debido a precipitaciones abundantes de 1° cuatrimestre de 2019.

La tasa de descenso de la napa fue progresiva hasta dos días posteriores a la precipitación intensa registrada el 21 de enero de 2020 (96 mm). El descenso registrado hasta el 23 de enero del corriente año, se estima que fue ocasionado por dos factores agroclimáticos: la escasa precipitación (en los meses de agosto, octubre y diciembre de 2019); y por el aumento de la demanda de agua por el ambiente (ascenso de las temperaturas de primavera y el incremento de hectáreas sembradas de cultivo de invierno y primavera de 2019).

Las precipitaciones registradas (139 mm) desde el 21 de enero al 5 de febrero de 2020, provocaron el ascenso de la napa en 1,14 m, quedando a solo 0,81 m de la superficie del suelo en el área de la AER Bandera. En cambio, en el sector norte la napa se mantuvo cercana a la superficie del suelo, provocando anegamientos temporales a causa las precipitaciones ante mencionadas.

El nivel de la napa después de estar en superficie a mediados del mes de febrero en algunos sectores, descendió bruscamente superando el 1,50 m, posiblemente por la escasa precipitación de los meses de abril mayo y junio 2020 y el consumo de los cultivos de verano. No obstante los lotes quedaron afectados por el paso de las cosechadoras y tuvieron que ser roturados con rastras livianas para la posterior siembra de trigo de la actual campaña

**Sobre el nivel de agua Río Salado: El registro es tomado sobre el puente de la RP N° 43. El nivel del rio desde mediado del año pasado con un registro de 2,80 m. se mantuvo en descenso, hasta los primeros días de enero de este año, que comienza a ascender con las lluvias de enero y febrero y a partir de los primeros día de mayo manifiesta un brusco descenso llegando a niveles de 0,77 m, debido a la falta de aporte de precipitaciones en la parte alta de la cuenca.

El seguimiento del nivel del río es de suma importancia para la toma de decisiones de manejo en la actividad ganadera, ya que una gran superficie potencialmente productiva de ambos márgenes del río, el agua para consumo animal es provista por canales y sistemas de bombeo desde el cauce, y en estaciones de invierno-primavera por el descenso del nivel, la calidad por concentración de sales totales baja a niveles extremos de aceptación del consumo (2,9 gr/L de sales totales, junio 2020).

Con información de su nivel y pronósticos de precipitaciones en las provincias que componen la cuenca alta del río, se puede definir estrategias de manejo de la actividad ganadera en situaciones de previsiones de bajos niveles.

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