Carta de una madre santiagueña a la comunidad educativa

Me permito una reflexión como madre y como docente. En este último mes de aislamiento obligatorio, se nos ha pedido desde las instituciones escolares, que recibamos contenidos académicos y que los apliquemos a través de las plataformas virtuales en nuestros hogares, de manera que nuestros hijos e hijas no pierdan el contacto con “la escuela”.

Ahora bien, destaco la labor de las madres, pero sobre todo su creatividad, porque nos tuvimos que REINVENTAR para poder cubrir las mil obligaciones que tenemos en casa, como lavar la ropa, cocinar, mantener el orden del hogar, ni hablar de quienes tenemos hijos e hijas en diferentes edades escolares o niños y niñas pequeños. 

No entiendo qué es lo que pasa, que tanto docentes como autoridades no contextualizan y bajan la mirada a la realidad de los hogares, quienes no conformes con las mil tareas que les mandan, ahora quieren tomar EVALUACIÓN.

Sabemos que no estamos de vacaciones, sabemos que hay una continuidad pedagógica que las madres estamos tratando de sostener desde nuestros humildes lugares, pero ¿evaluar? ¿qué quieren evaluar? ¿nuestro propio trabajo? ¿el trabajo que nosotras estamos haciendo en la casa?

Me remito a las palabras textuales de la máxima autoridad de la Nación, en materia de Educación. El Ministro Nicolás Trotta dijo, «NO ES MOMENTO DE EVALUAR», estamos en un periodo de APRENDIZAJE, no de evaluación. En este momento todos y todas estamos aprendiendo. El ciclo lectivo no es un año. Nos quedan varios meses de educación a distancia, como bien nos decía el Prof. René Galván: “hay directivos que creen que esta es una carrera corta de 100 metros y no empatizan ni con docentes ni con los ESTUDIANTES O PADRES. Tenemos que mantener un ritmo sostenido, porque aún falta mucho y estamos ante algo inédito.”

Vuelvo a citar al Ministro Trotta “tener un ritmo frenético no garantiza los procesos de aprendizaje, y me parece en ese sentido inclusive, que hay por momentos una sobreexigencia innecesaria que en algunos casos se vincula más a la necesidad de la institución de marcar una presencia.

Cito también a nuestro presidente que puso la mirada en “garantizar los saberes, que es distinto a todos los contenidos. Hay saberes que, si no podemos abordarlos en este 2020, los tendremos que abordar en 2021”.

Estamos atravesando un período de incertidumbre, insisto en la palabra “contextualizar”. No sumemos al estrés del encierro, la locura de resolver trabajos prácticos, guías y actividades infinitas. ¡No! Los padres y madres estamos saturados, las consignas generalmente requieren una explicación de un docente, la mayoría de las madres no sabemos o no podemos hacer una bajada de línea a los contenidos que nos envían. Las redes están saturadas y los chicos piden ayuda, y no siempre la reciben. Paremos un poco. Necesitamos un aislamiento “obligatorio” más saludable físico, emocional y espiritualmente posible.

Prof. Belén Giaileola DNI 31991066

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