Soja: la región núcleo recorta 600 mil toneladas por la sequía, pero en Santiago del Estero el problema fue el exceso de agua
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) presentó su primera estimación de producción de soja para la región núcleo y encendió señales de alerta: la sequía y el golpe térmico de enero habrían recortado en 600.000 toneladas el potencial productivo previsto al inicio de la campaña. De acuerdo al informe, la proyección actual es de 17,2 millones de toneladas, sobre una superficie sembrada de 4,58 millones de hectáreas y con un rinde promedio estimado de 38 quintales por hectárea, lo que representa una baja del 5% frente al escenario inicial de 40 qq/ha.
Sin embargo, mientras en el centro del país el factor dominante fue el déficit hídrico, en el norte —y particularmente en Santiago del Estero— la campaña mostró la cara opuesta: lluvias excesivas, anegamientos e inundación de campos que complicaron lotes y frenaron tareas. Productores de la zona núcleo santiagueña remarcaron que, de no haber mediado el exceso de agua, el ciclo podría haber derivado en una cosecha récord, con rindes superiores a lo esperado.
En ese contexto, los pronósticos para la segunda quincena de febrero aparecen como un alivio parcial, ya que la BCR anticipa el pasaje de frentes fríos y perturbaciones que podrían normalizar la oferta hídrica en el centro pampeano. Pero al mismo tiempo, el escenario vuelve a poner sobre la mesa un tema central para el norte argentino: la logística, un factor que muchas veces termina siendo tan determinante como el clima.
Costos altos, márgenes ajustados y la logística como eje
En una campaña marcada por altos costos y márgenes cada vez más finos, el productor santiagueño enfrenta el desafío de “afinar el lápiz” como nunca antes. Desde la cosecha hasta la venta, cada decisión impacta de forma directa en la rentabilidad, especialmente cuando el flete se lleva una porción importante del ingreso final.
En ese marco, la plataforma AgroSpot comenzó a posicionarse como una herramienta estratégica para optimizar la comercialización. Su director, Santiago García Castellanos, explicó que el objetivo principal es conectar productores con compradores cercanos a los campos, reduciendo kilómetros recorridos y, por ende, costos logísticos. “Existe una relación directa entre distancia y rentabilidad”, señaló.
Según los datos relevados, en Santiago del Estero las operaciones promedio se realizan entre 200 y 240 kilómetros, lo que representa una mejora cercana al 3% frente a la alternativa de enviar la mercadería a puerto. En comparación, llevar los granos hasta Rosario implica recorrer unos 550 kilómetros, con un flete que termina erosionando fuertemente la ganancia del productor.
La plataforma muestra compradores dentro de un radio de 100 a 250 kilómetros, con referencias de precios basadas en la Bolsa de Comercio de Rosario, información diaria y un sistema que permite visualizar descuentos, bonificaciones y valores plus de manera transparente desde el celular. Además, incorpora un cotizador automático para identificar rápidamente el mejor negocio disponible.
Un año donde cada punto vale oro
Con buen volumen y rindes competitivos en varias zonas, cada punto porcentual de mejora se vuelve decisivo. Un 2% o 3% de diferencia puede representar una suma clave en cargas grandes, especialmente en un contexto de costos crecientes. Por eso, la eficiencia logística y el uso de herramientas tecnológicas se consolidan como una necesidad concreta y no como una opción.
En definitiva, mientras la región núcleo enfrenta el impacto de la sequía, Santiago del Estero vivió el problema inverso: demasiada agua y campos inundados que impidieron expresar todo el potencial. Aun así, el sector se prepara para sostener la rentabilidad con estrategias más precisas, donde la logística y la comercialización inteligente vuelven a jugar un rol central en la campaña.





