“La gente descubrió las bondades que tiene el consumo de miel y por eso aumentó la demanda”

Además de los productores apícolas de Añatuya existen otros en Colonia Dora, Icaño, Real Sayanay Herrera.

Testimonio de Martín Pogonza, apicultor del departamento General Taboada.


INTA a través del Programa Apícola (Proapi) concluyen este viernes la Semana de la Miel 2020, un tiempo para promocionar la actividad apícola y las bondades del consumo de la miel. En el departamento Taboada existen varios productores dedicados a esta actividad y por eso Sur Santiagueño comparte sus historias de vida.
Martin “Pico” Pogonza es productor apícola radicado en el paraje Suncho Pozo del Triunfo, en el departamento General Taboada. Pasó de tener un centenar de colmenas a unas 35 debido a la falta de tiempo para dedicarse de lleno a la actividad. De todos modos, asegura que la actividad es rentable. “Mi otro trabajo me impide atender más colmenas”, indicó y explicó que su tarea de vacunador de la Fundación Fasadiga lo aleja en gran parte de su actividad apícola.


Desde el año 2002 se dedica a su apiario en el que trabaja toda su familia. A pesar de haber disminuido la cantidad de colmenas asegura que “la producción es excelente y rentable”.


Consultado sobre algunas tareas que implica dedicarse a la apicultura, explicó que “Es una actividad que no es cara, sino que exige transpirar la camisetaporque se trabaja en la siesta y en pleno calor. Hay que tomar todos los cuidados y mi actividad en el apiario comienza en junio nomas para garantizar buenos rindes. Incentivar la reina, atender núcleos y en agosto volver a incentivar y tener todo preparado para septiembre para cuando florezcan especies como algarrobo y el vinal. En noviembre se cosecha”.


En la última cosecha produjo 6 tambores de miel, cada uno de 300 kilogramos. Se trata de miel orgánica que tiene mucha demanda en las zonas urbanas y por ello lo vende al menudeo. “La miel la comercializo en las verdulerías que semanalmente piden entre 20 y30 kilos. Antes no se consumía tanta miel aquí, pero la gente descubrió las bondades que tiene su consumo y eso llevó a que aumente la demanda localmente. Antes exportábamos través de una cooperativa a Alemania y cobrábamos en dólares. Yo prefiero vender aquí nomas porque comercializo todo lo que produzco y recupero rápidamente la inversión”. En tal sentido graficó que un frasco de un kilogramo se vende a $ 200.


En relación al acompañamiento de INTA expresó. “Necesitamos volver a reunirnos, que visiten nuestros apiarios y sostener ese vínculo tan productivo”, recordó.


Además de los productores apícolas de Añatuya existen otros en Colonia Dora, Icaño, Real Sayanay Herrera.
“Antes nos juntábamos para trabajar juntos, pero eso quedó en el aire y eso es necesario ahora que ha disminuido la cantidad de productores apícolas. Es una forma de incentivar a través de reuniones así que nos gustaría volver a encontrarnos”. Según sus datos, en la zona quedaron pocos productores dedicados a las abejas.

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