La política también se construye entre intendentes: camaradería y gestión unen al interior santiagueño

ExpoBRA 2026 dejó una postal que fue mucho más allá de la ganadería. Intendentes e intendentes electos de diferentes puntos de Santiago del Estero volvieron a mostrarse juntos, conversando sobre sus ciudades y los desafíos que atraviesan sus regiones. La relación entre los jefes comunales del Frente Cívico y Encuentro Cívico se consolida como un espacio informal de diálogo que luego busca trasladarse a la gestión.

La política del interior santiagueño tiene sus propias formas. Muchas veces las reuniones más productivas no comienzan alrededor de una mesa formal ni necesitan una convocatoria protocolar. Una exposición ganadera, un aniversario, una inauguración o una actividad institucional pueden convertirse en el escenario para que intendentes de diferentes departamentos intercambien experiencias, planteen problemas y analicen alternativas comunes.

Eso volvió a quedar reflejado durante la 19ª ExpoBRA, realizada en el Vivero San Carlos de La Banda, donde el gobernador Elías Suárez encabezó la apertura oficial acompañado por el vicegobernador Carlos Silva Neder, el jefe de Gabinete Víctor Araujo, el ministro de Producción Néstor Machado y autoridades nacionales y provinciales vinculadas con el sector productivo.

Pero detrás de la agenda formal hubo también una postal política: la presencia y el encuentro de dirigentes municipales provenientes de distintos puntos del territorio provincial.

Allí coincidieron referentes como Mónica Bustamante, de Villa Ojo de Agua; Yanina Iturre, de Fernández; Marcelo Bernasconi, de Sumampa; Jairo Colaneri, de Bandera; Sixto Palavecino, de Quimili Felipe Cisneros, de Monte Quemado; Llamil Abdala, de La Banda, y Mario Benavente, de la Capital, entre otros dirigentes municipales.

Algunos llegan con experiencia de gestión y otros representan el recambio surgido de las elecciones municipales del pasado 2 de agosto. Los resultados configuraron una extensa presencia territorial del Frente Cívico y de Encuentro Cívico en municipios de diferentes categorías y regiones de Santiago del Estero.

Una relación que supera los límites de cada municipio

Lo significativo de estos encuentros es que los temas municipales pocas veces terminan exactamente en los límites de una ciudad.

El agua, los caminos, los desagües, la producción agropecuaria, el transporte, la conectividad, la salud, el turismo y las rutas son cuestiones que habitualmente involucran a más de una jurisdicción. Por eso, el diálogo entre intendentes puede transformarse en una herramienta para presentar proyectos regionales o gestionar soluciones ante el Gobierno provincial.

Bandera tiene una fuerte vinculación con su enorme zona productiva; Fernández mantiene una relación directa con el desarrollo agropecuario; Monte Quemado representa uno de los centros urbanos estratégicos del norte provincial; Villa Ojo de Agua es una puerta fundamental del sur santiagueño; Sumampa tiene desafíos vinculados con servicios, infraestructura y desarrollo regional, mientras Capital y La Banda conforman el principal conglomerado urbano provincial.

Son realidades diferentes, pero con problemas que muchas veces se conectan.

En ese contexto aparece una característica que comienza a observarse con mayor frecuencia en la dirigencia municipal: aprovechar cada encuentro para hablar de gestión.

Una red que se extiende por todo Santiago

La fotografía política, además, no termina en quienes estuvieron compartiendo la jornada de ExpoBRA.

El mapa municipal surgido de las elecciones también incorporó o ratificó dirigentes en localidades como Campo Gallo, Forres, Los Juríes, Pampa de los Guanacos, Pinto, Pozo Hondo, Nueva Esperanza, Suncho Corral y otras ciudades del territorio provincial, conformando un entramado de administraciones locales con características productivas, sociales y geográficas muy diferentes.

Esa diversidad puede convertirse en uno de los principales desafíos de la nueva etapa: conseguir que las necesidades particulares de cada municipio encuentren puntos de coincidencia regional.

No enfrenta el mismo escenario una ciudad del departamento Copo que una localidad del sur provincial, ni son idénticas las prioridades de una comunidad atravesada por la actividad ganadera y agrícola que las de Capital o La Banda. Sin embargo, caminos, agua, infraestructura, vivienda, educación, salud y generación de empleo aparecen recurrentemente entre las demandas municipales.

El propio Gobierno provincial viene promoviendo esta lógica territorial. En su mensaje ante la Legislatura de abril, Suárez señaló que durante su gestión se habían desarrollado reuniones interregionales con intendentes y comisionados municipales, destinadas a relevar necesidades sociales y de infraestructura y fortalecer el diálogo entre Provincia y gobiernos locales.

Camaradería, pero también gestión

En el ambiente político del interior se observa así una convivencia que combina pertenencia política, relaciones personales y necesidades concretas de gestión.

Jairo Colaneri puede llevar a esas conversaciones la experiencia de una Bandera atravesada por la producción agropecuaria; Felipe Cisneros, las demandas de Monte Quemado y el norte provincial; Mónica Bustamante, la realidad del sur santiagueño; Yanina Iturre, las necesidades de Fernández y su área productiva; mientras Marcelo Bernasconi se prepara para una nueva etapa institucional en Sumampa.

A ellos se suman dos figuras con particular peso territorial por las ciudades que conducirán: Llamil Abdala en La Banda y Mario Benavente en la Capital, electos en agosto para conducir los dos principales municipios de la provincia.

La ExpoBRA dejó entonces una imagen política dentro de una de las mayores vidrieras ganaderas del país: dirigentes municipales conversando, intercambiando experiencias y manteniendo contacto directo con el gobernador y funcionarios provinciales.

No todo pasa por los discursos ni por las reuniones formales. En el interior, buena parte de la política cotidiana también se construye en esos encuentros donde un intendente le cuenta a otro cómo resolvió un problema, dónde consiguió asistencia técnica o qué proyecto podría encararse entre dos o más municipios.

Esa camaradería entre dirigentes de distintas localidades empieza a dibujar una red política y de gestión que atraviesa departamentos y distancias. El desafío será que esa buena relación pueda traducirse, durante los próximos años, en proyectos compartidos y soluciones concretas para las comunidades del interior santiagueño.

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