Zamora llevó a Montevideo la experiencia de Santiago del Estero y planteó el desafío de “humanizar la tecnología”

El senador nacional Gerardo Zamora participó en Uruguay de Smart Cities–Montevideo 2026, donde expuso su visión sobre gestión pública, planificación, sustentabilidad e inteligencia artificial. Reivindicó su experiencia como intendente y gobernador de Santiago del Estero y dejó una definición central: las nuevas tecnologías deben estar al servicio de las personas y contribuir a construir ciudades más humanas, inclusivas y sustentables.

El senador nacional por Santiago del Estero Gerardo Zamora participó este jueves en Uruguay de Smart Cities–Montevideo 2026, un escenario internacional dedicado a debatir el presente y el futuro de las ciudades, donde dejó una serie de definiciones políticas que fueron mucho más allá de la incorporación de tecnología a la administración pública.

Hoy participé en Uruguay, en el evento Smart Cities-Montevideo 2026. Muchas gracias por la invitación!”, expresó Zamora al compartir su participación en el encuentro.

Durante su exposición, el legislador santiagueño recurrió a su extensa experiencia en la administración pública, primero como intendente de la ciudad Capital y posteriormente como gobernador de Santiago del Estero, para plantear una concepción de las ciudades inteligentes basada en la cercanía con el vecino, la planificación de largo plazo y el uso eficiente de los recursos.

En realidad fui intendente, y ese es el mejor título que tengo”, afirmó Zamora ante intendentes, empresarios y especialistas presentes en Montevideo.

La ciudad inteligente empieza por escuchar al vecino

Uno de los conceptos más interesantes de su intervención fue precisamente la reivindicación de la gestión municipal como el nivel del Estado que mantiene el contacto más directo con las necesidades cotidianas.

Zamora recordó que un intendente debe ocuparse tanto de proyectar urbanísticamente una ciudad hacia las próximas décadas como de resolver cuestiones básicas que inciden diariamente en la calidad de vida.

Semáforos, limpieza, espacios públicos, iluminación, servicios y mantenimiento urbano aparecieron en su exposición como ejemplos de algo que la tecnología no puede reemplazar: la responsabilidad de una gestión cercana al ciudadano.

Allí surge una de las definiciones centrales de su planteo: una ciudad no se convierte en “inteligente” simplemente por incorporar dispositivos, digitalización o inteligencia artificial. La verdadera transformación ocurre cuando esas herramientas permiten prestar mejores servicios y solucionar problemas concretos.

Equilibrio, planificación y políticas de Estado

Zamora también trasladó al encuentro internacional uno de los conceptos que ha marcado su discurso político durante años en Santiago del Estero.

La primera cuestión fue un presupuesto equilibrado, no endeudarnos y poder desarrollar políticas de Estado a largo plazo. Eso es lo más disruptivo. En definitiva, debería ser lo más simple”, sostuvo.

La afirmación adquiere especial relevancia en el actual escenario argentino. El senador advirtió sobre la caída del consumo y el impacto que esa situación genera sobre los ingresos de provincias y municipios, especialmente dentro de un sistema federal donde los gobiernos subnacionales deben continuar respondiendo a demandas esenciales.

Desde esa perspectiva, planteó que la innovación necesita también orden administrativo, previsibilidad y planificación.

Santiago del Estero y una mirada sustentable

La presencia de Zamora en Smart Cities también permitió proyectar una concepción que Santiago del Estero viene incorporando en su desarrollo urbano: pensar las ciudades no solamente desde la infraestructura tradicional, sino también desde la sustentabilidad, los espacios públicos, la modernización, la conectividad y una mejor utilización de los recursos.

En ese sentido, el concepto de ciudad inteligente se vincula directamente con una agenda ambiental y social.

Una ciudad moderna debe procurar mejores servicios, pero también reducir distancias, facilitar la movilidad, cuidar sus recursos, ampliar los espacios de encuentro y acercar al ciudadano la educación, la salud, la recreación y los trámites públicos.

Precisamente, Zamora hizo referencia al concepto internacional de las “ciudades de 15 minutos”, modelo que propone que una persona pueda acceder caminando o en bicicleta, dentro de un radio cercano, a buena parte de los servicios necesarios para desarrollar su vida cotidiana.

“Hoy estamos discutiendo ciudades donde un ciudadano pueda tener todo lo necesario, en términos de salud, educación, recreación y servicios, a 15 minutos caminando o en bicicleta”, explicó.

Inteligencia artificial: “El desafío es humanizar todo eso”

Pero quizás la definición política más fuerte de la exposición llegó cuando Zamora abordó la revolución de la inteligencia artificial.

Para el senador santiagueño, los gobiernos tienen por delante una oportunidad extraordinaria para utilizar estas herramientas en materia tributaria, territorial, administrativa y de interoperabilidad de los organismos públicos.

Sin embargo, inmediatamente colocó un límite conceptual.

Creo que el gran desafío es cómo humanizamos todo eso al servicio de la gente. Ese es el gran desafío”, afirmó.

La frase resume buena parte de su intervención en Montevideo.

Para Zamora, la inteligencia artificial representa una transformación histórica y obliga a gobiernos y sociedades a adaptarse rápidamente, pero esa revolución tecnológica no puede desarrollarse separada de principios sociales, éticos y humanos.

En ese punto también advirtió sobre los riesgos de combinar tecnología con una sociedad cada vez más individualista, planteando nuevamente el papel de la política para evitar que los avances profundicen desigualdades existentes.

Tecnología sí, pero con inclusión

La exposición dejó así varios conceptos claros: equilibrio presupuestario, políticas de Estado, planificación a largo plazo, sustentabilidad, cercanía con el ciudadano, inteligencia artificial y reducción de las desigualdades.

No se trató solamente de hablar sobre sensores, conectividad o digitalización. Zamora llevó la discusión hacia un terreno esencialmente político: para qué se utiliza la tecnología y quiénes reciben sus beneficios.

Su participación en Montevideo también significó una oportunidad para colocar la experiencia de Santiago del Estero dentro de un debate internacional que atraviesa actualmente a las principales ciudades del mundo.

Desde una provincia del Norte Grande argentino, Zamora planteó que la modernización no necesariamente depende de presupuestos extraordinarios, sino también de planificación, continuidad institucional y capacidad para incorporar las nuevas herramientas a la gestión pública.

En tiempos de inteligencia artificial, ciudades hiperconectadas y cambios tecnológicos vertiginosos, el mensaje que dejó el senador santiagueño puede sintetizarse en una idea sencilla pero profunda: una ciudad será verdaderamente inteligente cuando la innovación consiga mejorar la vida cotidiana de sus habitantes.

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