El Norte Grande fortalece su voz política: desde La Rioja, las provincias consolidan una agenda federal para el interior
La 59° Sesión Plenaria del Parlamento del Norte Grande vuelve a colocar en el centro de la discusión nacional las necesidades de diez provincias argentinas. Con Santiago del Estero ejerciendo la presidencia del organismo a través del vicegobernador Carlos Silva Neder, el bloque busca transformar las demandas históricas del interior en una agenda política común.
La Rioja se convirtió esta semana en un punto estratégico para la política del interior argentino. La reunión de la Junta Ejecutiva del Parlamento del Norte Grande no representa solamente un nuevo encuentro institucional entre autoridades provinciales: expresa la decisión de diez provincias de sostener una voz común frente a las profundas asimetrías territoriales que todavía atraviesan a la Argentina.
En el marco de la 59° Sesión Plenaria, representantes de las provincias del NOA y NEA volvieron a poner sobre la mesa una discusión que excede coyunturas y pertenencias partidarias: qué federalismo necesita la Argentina para que vivir, producir, estudiar, invertir o generar empleo en el Norte no implique partir de condiciones desiguales respecto del centro del país.
La Junta Ejecutiva estuvo encabezada por el presidente del Parlamento del Norte Grande y vicegobernador de Santiago del Estero, Carlos Silva Neder, quien lideró una mesa donde se analizaron problemáticas comunes de la región y la situación económica nacional.
Santiago del Estero y una responsabilidad política regional
La presidencia que ejerce Silva Neder adquiere especial relevancia para Santiago del Estero. La provincia ocupa actualmente un lugar central dentro de una estructura parlamentaria que busca convertir las coincidencias de las diez jurisdicciones norteñas en decisiones, proyectos y reclamos concretos ante la Nación.
No se trata solamente de defender intereses provinciales. El desafío consiste en consolidar una verdadera agenda del interior, capaz de atravesar diferencias partidarias y sostener objetivos comunes vinculados con infraestructura, energía, transporte, producción, empleo, conectividad, educación, turismo y desarrollo.
Ese es, precisamente, uno de los mayores valores políticos del Parlamento del Norte Grande: sentar en una misma mesa a dirigentes provenientes de distintas fuerzas y provincias cuando están en juego cuestiones estructurales para millones de argentinos.
Participaron de la reunión los vicegobernadores Teresita Madera, de La Rioja; Antonio Marocco, de Salta; Alberto Bernis, de Jujuy; y Miguel Ángel Acevedo, de Tucumán. También estuvieron Eduardo Tassano, presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes; Carmen Delgado, presidenta de la Cámara de Diputados del Chaco; Henry Fick, vicepresidente primero del Senado correntino; el senador nacional y exgobernador Gustavo Valdés; y el secretario parlamentario Luis Herrera.
Los vicegobernadores Eber Solís, de Formosa, y Pedro Braillard Poccard, de Corrientes, junto al presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Sebastián Macias, ratificaron mediante comunicaciones oficiales su acompañamiento y pertenencia al espacio regional.
El federalismo también se mide en oportunidades
La importancia estratégica del Norte Grande radica en que buena parte de los grandes debates pendientes de la Argentina tienen una dimensión territorial.
El federalismo no puede reducirse a una definición constitucional ni a una discusión ocasional sobre recursos. También significa rutas en condiciones para sacar la producción, energía a costos competitivos, conectividad, infraestructura hídrica, universidades fortalecidas, transporte, inversiones y oportunidades laborales que permitan a los jóvenes desarrollarse sin abandonar sus provincias.
Para Santiago del Estero y el resto del Norte, estas cuestiones son determinantes. La distancia respecto de los grandes centros de consumo y los puertos, los costos logísticos y las necesidades de infraestructura condicionan directamente la competitividad de las economías regionales.
Por eso, la construcción de una agenda conjunta entre NOA y NEA representa también una estrategia de desarrollo. Una provincia aislada tiene una capacidad limitada para incidir sobre las decisiones nacionales; diez provincias articuladas constituyen un actor político, territorial, productivo y demográfico imposible de ignorar.
Una mirada que incorpora producción, conocimiento y turismo
La reunión de La Rioja buscó además ampliar la discusión hacia sectores que tienen incidencia directa sobre el futuro regional.
La Mesa Ejecutiva mantuvo encuentros con el presidente de la Cámara de Turismo de La Rioja, Leopoldo Badoul; el vicerrector de la Universidad Nacional de La Rioja, Luis Oscar Oviedo; la decana de Ciencias Sociales, María Inés Peralta; Ariel Andrade, de la Facultad Regional La Rioja de la UTN; y Martín Rearte, especialista en energías renovables, bioenergía e industrialización de recursos biomásicos.
La presencia de representantes del turismo, las universidades, la ciencia y las energías renovables refleja una concepción más amplia del federalismo: no solamente reclamar recursos, sino pensar cómo transformar las potencialidades del Norte en desarrollo económico y social.
La jornada tuvo además una instancia de fuerte contenido institucional en Casa de Gobierno, donde las autoridades del Parlamento fueron recibidas por el gobernador riojano, Ricardo Quintela, acompañado por la vicegobernadora Teresita Madera.
Diez provincias, una voz que busca hacerse escuchar
Este jueves tendrá lugar la 59° Sesión Plenaria, donde los vicegobernadores y legisladores representantes de las diez provincias debatirán los proyectos incluidos en el temario y avanzarán con resoluciones conjuntas.
Allí estará nuevamente en juego algo más profundo que una sucesión de iniciativas parlamentarias.
El Norte Grande intenta consolidarse como una herramienta política permanente del federalismo argentino, capaz de mantener una agenda regional más allá de los cambios de gobiernos nacionales y provinciales.
En un país históricamente atravesado por la concentración económica, demográfica y de infraestructura alrededor de la región central, la articulación entre Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones representa una oportunidad para modificar la lógica con la que tradicionalmente se discutió el desarrollo argentino.
El desafío es pasar del federalismo declamado al federalismo concreto.
Y en ese escenario, el Parlamento del Norte Grande tiene una responsabilidad creciente: lograr que las necesidades del interior dejen de aparecer como reclamos individuales de cada provincia y se conviertan en una política regional con suficiente volumen para ocupar un lugar central en la agenda nacional.
Desde La Rioja, y con Santiago del Estero al frente de la conducción parlamentaria regional, el Norte Grande vuelve a enviar un mensaje político hacia el resto del país: no habrá desarrollo verdaderamente nacional mientras existan regiones argentinas obligadas a competir en condiciones estructuralmente desiguales. El crecimiento del Norte no es solamente una causa de diez provincias; es una condición necesaria para construir una Argentina realmente federal.




