Crisis en el Gobierno: Milei ratificó a Adorni, mientras Bullrich exige explicaciones inmediatas
En medio de un creciente clima de tensión política, el presidente Javier Milei salió a respaldar de manera contundente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo la lupa judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Desde Estados Unidos, donde cumple una agenda oficial, el mandatario buscó despejar versiones sobre una eventual salida de su principal funcionario. “Estoy confiado en que las cosas de Adorni están en orden. Me consta que es alguien que está limpio. Ni en pedo dejará el Gobierno”, expresó en declaraciones públicas, marcando una postura firme en defensa de su colaborador más cercano.
Sin embargo, la situación tomó otro matiz puertas adentro del oficialismo luego de que la senadora Patricia Bullrich —referente central de La Libertad Avanza— reclamara públicamente que Adorni presente de forma inmediata su declaración jurada de bienes para aclarar su situación patrimonial.
“El momento de la prueba es ahora”, sostuvo Bullrich, quien remarcó la necesidad de actuar con rapidez y contundencia. “Si no hay claridad, el Gobierno se empantana y el país queda atrapado en una discusión que no es la más importante”, advirtió, en un mensaje que evidenció fisuras dentro del propio espacio oficialista.
El pedido de la legisladora se apoyó en declaraciones previas del propio Adorni durante su exposición en el Congreso, donde aseguró contar con explicaciones sobre su incremento patrimonial. En ese sentido, Bullrich fue categórica: “¿Para qué esperar hasta julio si puede presentar la documentación ahora?”.
Consultado sobre esta postura, Milei admitió haber conversado con la senadora y dijo “compartir” la necesidad de que la situación se esclarezca cuanto antes, aunque sin modificar su respaldo político al funcionario.
Tensión interna y preocupación en la Casa Rosada
El caso generó inquietud en distintos sectores del Gobierno, especialmente tras conocerse detalles sobre presuntas refacciones por unos 245 mil dólares en una propiedad vinculada al jefe de Gabinete. Estas revelaciones habrían provocado un fuerte impacto interno y alimentado versiones sobre un posible desgaste en su figura.
Aunque públicamente predomina la defensa cerrada impulsada por el Presidente y el entorno más cercano de la Casa Rosada, en ámbitos reservados algunos funcionarios consideran que la situación podría escalar si no se brindan explicaciones claras en el corto plazo.
Por ahora, el Gobierno intenta sostener una línea de equilibrio: respaldo político explícito desde la conducción, pero con señales internas que apuntan a acelerar definiciones para evitar que la crisis impacte en la gestión.
En un escenario marcado por la presión mediática y judicial, la evolución del caso y la respuesta de Adorni serán claves para determinar si el oficialismo logra contener el conflicto o si se profundiza una crisis que ya comienza a mostrar grietas dentro de su propio espacio.





