Viviendas para inundados: el Gobierno avanza con la reubicación de familias afectadas por el río Dulce
El ministro de Desarrollo Social, Ángel Niccolai, confirmó la construcción de nuevas viviendas para familias damnificadas por la histórica crecida del río Dulce. El plan contempla traslados a zonas seguras y soluciones habitacionales definitivas.
Tras la emergencia provocada por la crecida del río Dulce, el Gobierno de Santiago del Estero avanza hacia una etapa clave: la reconstrucción y el acompañamiento a las familias que perdieron sus hogares. En este marco, el ministro de Desarrollo Social, Ángel Niccolai, anunció la construcción de viviendas destinadas a los damnificados, con el objetivo de brindar soluciones de fondo y evitar futuras situaciones de riesgo.
El funcionario detalló que uno de los ejes principales será la reubicación de familias asentadas en zonas vulnerables, particularmente en sectores como La Bajada, Salta Prolongación y Rubia Moreno. Allí, el impacto del agua dejó al descubierto la fragilidad de los terrenos y la necesidad de trasladar a los vecinos hacia lugares más seguros.
“Se busca que las familias no vuelvan a atravesar esta situación. La idea es relocalizarlas en zonas altas, con viviendas nuevas y condiciones dignas”, sostuvo Niccolai.
Operativo sostenido en el interior
Si bien el pico de la creciente ya fue superado, el panorama aún presenta dificultades en varios puntos del sur provincial. Persisten familias aisladas o evacuadas en departamentos como Atamisqui, Salavina, Avellaneda, Mitre, Aguirre y Quebracho.
En ese contexto, el Gobierno mantiene un operativo activo que incluye la participación de organismos como Defensa Civil, Desarrollo Social, Recursos Hídricos, Vialidad Provincial y el IPVU, que ya realiza relevamientos en sectores como el Albardón y parajes cercanos a Villa Unión y Paso de Oscares.
El despliegue es permanente y busca no solo asistir en lo inmediato, sino también generar condiciones para una recuperación sostenida.
Viviendas sociales como política de estado
Niccolai destacó además el alcance del programa de Viviendas Sociales, que ya permitió la construcción de más de 34 mil unidades habitacionales en toda la provincia, beneficiando a alrededor de 150 mil personas.
Según remarcó, esta política no solo garantiza el acceso a la vivienda, sino que también impulsa la economía local mediante la generación de empleo en cada obra.
En paralelo, valoró el acompañamiento de instituciones y vecinos que colaboraron durante la emergencia con donaciones de alimentos, ropa y asistencia, en un trabajo conjunto con el Estado provincial.
Una respuesta estructural
El anuncio marca un paso importante en la transición desde la emergencia hacia soluciones estructurales. La construcción de viviendas y la reubicación en zonas seguras aparecen como medidas clave para reducir la vulnerabilidad de cientos de familias que hoy intentan reconstruir sus vidas tras el impacto de la inundación.
En un contexto climático cada vez más impredecible, la planificación territorial y la inversión en infraestructura social se consolidan como herramientas fundamentales para el futuro de las comunidades del interior santiagueño.





