“Para Santilli, Zamora vale más que la UCR: su peso en Diputados y el Senado lo vuelve imprescindible”
“Con más bancas que la UCR, Zamora se vuelve la prioridad de Santilli en la negociación nacional”
En el tablero político nacional, donde cada voto cuenta y las mayorías se arman con precisión quirúrgica, Gerardo Zamora vuelve a ocupar un lugar clave. Según reveló el portal La Política Online, Diego Santilli planteó dentro de la mesa política del Gobierno que cerrar un acuerdo con el santiagueño debe ser prioridad absoluta para garantizar la aprobación del Presupuesto y otros proyectos que la Casa Rosada quiere sacar antes de marzo.

La razón es sencilla, pero de un peso político inobjetable: Zamora controla los 7 diputados y los 3 senadores nacionales de Santiago del Estero, un capital legislativo que lo posiciona por encima incluso del PRO puro y de la UCR. “Tiene siete diputados, más que la UCR”, habría enfatizado Santilli, dejando en claro el valor estratégico del mandatario santiagueño en la arquitectura del Congreso.
Un caso único en el país
Santiago del Estero es, desde hace años, una excepción en el mapa electoral argentino. Bajo el sello del Frente Cívico, Zamora ha logrado construir un dominio político que le permite obtener sistemáticamente las dos bancas por la mayoría en el Senado, mientras que el PJ provincial se queda con la banca por la minoría. El resultado: tres senadores propios en cada elección, algo que ningún otro gobernador ha sostenido con tanta regularidad.
En Diputados, la realidad es similar: los 7 legisladores responden directamente a la conducción del gobernador. Esa cifra lo convierte en un actor con más representación que 18 de los bloques que existían hasta esta semana en la Cámara baja. Un poder que, bien administrado, se transforma en llave para cualquier negociación nacional.

La “sartén por el mango” en tiempos de ATN
La estrategia del Gobierno nacional no es casual. En diciembre llega el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), siempre decisivos y ahora más aún, porque formarán parte del paquete de negociaciones rumbo al Presupuesto. En la mesa chica del Ejecutivo analizaron cómo se repartieron los fondos en los últimos dos años y cómo votaron posteriormente los gobernadores beneficiados. La relación no siempre fue lineal.
Ejemplos sobran: Luis “Toto” Caputo destinó más fondos de vivienda a La Rioja —gobernada por el peronista Ricardo Quintela— que a Mendoza, bastión radical y aliada firme de la Casa Rosada bajo la gestión de Alfredo Cornejo. Este tipo de decisiones genera tensiones y obliga al Gobierno a recalibrar su estrategia.
Así fue que, con la llegada de Santilli a la nueva mesa política, se tomó una definición contundente: los aliados puros seguirán siendo prioridad, pero habrá un asterisco especial y explícito para Gerardo Zamora.
Zamora, el negociador que siempre aparece
La política argentina ha demostrado una y otra vez que Zamora es un jugador que no debe subestimarse. Su bajo perfil mediático contrasta con una enorme capacidad para conservar poder territorial, construir alianzas y garantizar gobernabilidad. Hoy, cuando el Gobierno necesita votos firmes para avanzar con su agenda, ese perfil silencioso pero eficaz vuelve a ponerse en el centro.
A diferencia de otros gobernadores que dependen de bloques fragmentados, Zamora tiene orden interno, control y previsibilidad, tres atributos que valen oro en el Congreso. Por eso, hoy más que nunca, el santiagueño tiene la sartén por el mango: no solo porque su representación legislativa es clave, sino porque su apoyo puede inclinar la balanza en un contexto nacional cada vez más volátil.
El Gobierno lo sabe. Santilli lo admitió. Y la política argentina vuelve a confirmarlo: en las grandes negociaciones, Zamora siempre está sentado en la mesa principal.





