Caso Fürth: la investigación apunta al exgerente y la querella pide su detención por un presunto desfalco millonario
La investigación judicial por el presunto fraude cometido en la concesionaria Fürth Automotores ingresó en una nueva etapa. La empresa se constituyó formalmente como querellante y solicitó la detención de su exgerente general, Gerardo Caro, a quien atribuye un rol central en una compleja maniobra que habría provocado un perjuicio económico de varios millones de dólares.
La presentación fue realizada por el abogado Marcelo Sgoifo ante la Fiscalía, a cargo de Victoria Ledesma, luego de los primeros resultados de una auditoría interna ordenada por la firma con profesionales especializados de Buenos Aires.
Los primeros hallazgos de la auditoría
Aunque la auditoría integral demandará varios meses para su conclusión definitiva, las primeras conclusiones ya habrían permitido detectar irregularidades consideradas de extrema gravedad.
Según trascendió de fuentes vinculadas a la causa, los auditores habrían identificado dos modalidades que se repetían de manera sistemática:
- Entrega irregular de vehículos cero kilómetro.
- Cobro de cuotas y pagos de clientes que nunca habrían sido transferidos a las cuentas oficiales de Volkswagen Argentina.
Estos movimientos representarían el núcleo de la investigación y explicarían el importante perjuicio económico que ahora intenta cuantificar la empresa.
Un giro en la investigación
El caso tuvo un cambio de rumbo respecto de las primeras sospechas.
Inicialmente, las irregularidades habían sido atribuidas al entonces jefe de Ventas, Matías Llado, quien incluso fue señalado en un sumario interno impulsado por el propio Caro.
En aquel expediente administrativo se sostenía que Llado habría atravesado una «depresión o estrés económico» y se lo responsabilizaba por diversas anomalías detectadas en operaciones comerciales, entre ellas la falta de entrega de recibos oficiales y la ausencia de registración de pagos efectuados por clientes.
Sin embargo, la auditoría habría modificado significativamente ese escenario.
Los especialistas concluyeron preliminarmente que, debido a la estructura jerárquica de funcionamiento de la concesionaria, resulta difícil sostener que un jefe de ventas pudiera concretar por sí solo maniobras de semejante magnitud sin la intervención o conocimiento de niveles superiores de conducción.
Ese razonamiento habría colocado ahora el foco principal sobre quien hasta el viernes pasado ocupaba la Gerencia General.
La querella pidió la detención
Sobre la base de esos elementos, la empresa resolvió avanzar penalmente.
El abogado Marcelo Sgoifo presentó la denuncia como representante de Fürth Automotores y solicitó la inmediata detención de Gerardo Caro.
Entre los argumentos expuestos figura el riesgo procesal, ya que Caro tendría domicilio en la provincia de Tucumán y, según la querella, existirían posibilidades de entorpecimiento de la investigación o de eludir el accionar de la Justicia.
La decisión ahora quedará en manos de la jueza de Control y Garantías, María del Huerto Bravo Suárez, quien deberá analizar el planteo luego del dictamen que emita la Fiscalía.
En paralelo, trascendió que la defensa del exgerente habría evaluado presentar un pedido de eximición de prisión.
Una investigación que podría ampliarse
Uno de los aspectos más sensibles del expediente es que la querella no limitaría las responsabilidades únicamente a Caro y Llado.
Según surge de la presentación judicial, existirían indicios que permitirían investigar la posible participación de otras personas dentro de la estructura de la concesionaria.
Esa hipótesis abre la posibilidad de que la causa evolucione hacia una investigación por presunta asociación ilícita, figura que implica la existencia de una organización destinada a cometer delitos de manera sistemática.
Por el momento no existen imputaciones públicas contra otros empleados o directivos, aunque la investigación permanece abierta.
El celular de Llado, una prueba clave
Otro de los elementos considerados relevantes por los investigadores sería el teléfono celular de Matías Llado.
Fuentes vinculadas al expediente señalaron que su secuestro aparece como una medida prácticamente inevitable, ya que podría contener comunicaciones, registros de operaciones y documentación digital capaz de reconstruir el circuito de las maniobras denunciadas.
Los investigadores consideran que el análisis de ese dispositivo podría resultar determinante para establecer la cadena de responsabilidades.
Una causa de fuerte impacto económico
El expediente representa uno de los casos de presunta defraudación empresarial más importantes registrados en Santiago del Estero en los últimos años.
Además del eventual perjuicio para la concesionaria, la investigación intenta determinar qué ocurrió con los pagos efectuados por numerosos clientes que habrían cumplido regularmente con sus obligaciones, pero cuyos fondos nunca habrían llegado a Volkswagen Argentina.
Mientras continúa la auditoría y se incorporan nuevas pruebas, la Justicia deberá resolver en los próximos días si hace lugar al pedido de detención formulado por la querella y si existen elementos suficientes para avanzar con nuevas imputaciones.
Con la investigación en pleno desarrollo, los tiempos judiciales comienzan a acelerarse y no se descarta que el expediente registre nuevas medidas procesales en las próximas semanas.




