Seguirá detenido el santiagueño acusado de racismo en Brasil: la Justicia avanzó con el proceso penal
La Justicia brasileña resolvió mantener detenido al arquitecto santiagueño Eduardo Ignacio Murias, de 63 años, luego de aceptar formalmente la acusación presentada por el Ministerio Público por presuntos delitos de injuria racial y racismo. El caso se originó tras un episodio ocurrido en un tren turístico del estado de Minas Gerais y ahora ingresó en una nueva etapa judicial.
Murias permanece alojado desde el 25 de mayo en una unidad penitenciaria de São João del-Rei, ciudad donde se lleva adelante la investigación. La decisión judicial representa un avance significativo en la causa y abre formalmente el proceso penal en su contra.
Según la denuncia, el arquitecto argentino habría tomado fotografías sin autorización a un niño brasileño de siete años mientras ambos viajaban en el tradicional tren turístico «Maria Fumaça», que une las localidades de São João del-Rei y Tiradentes. Posteriormente, las imágenes habrían sido compartidas en grupos de WhatsApp junto con mensajes considerados discriminatorios.
La investigación sostiene que entre los textos enviados figuraban expresiones que vinculaban al menor con la esclavitud, además de stickers ofensivos. Para los fiscales brasileños, estos elementos constituyen pruebas centrales para sustentar la imputación por racismo.
Una pasajera alertó sobre la situación
El caso salió a la luz gracias al testimonio de una mujer que viajaba detrás del acusado. De acuerdo con su declaración, observó cómo Murias enviaba las fotografías acompañadas de comentarios discriminatorios. Ante la gravedad de la situación, decidió advertir a la madre del niño, quien posteriormente verificó el contenido de los mensajes.
Tras la denuncia, intervino la Policía Civil de Minas Gerais, que procedió a la detención en flagrancia del ciudadano argentino.
La postura de la Fiscalía
El fiscal Felipe Guimarães Amantéa rechazó la posibilidad de aplicar mecanismos alternativos que permitieran evitar el juicio. Argumentó que los delitos investigados se encuentran vinculados a conductas de racismo, consideradas especialmente graves por la legislación y la jurisprudencia brasileña.
De acuerdo con las normas vigentes en Brasil, una eventual condena podría superar los cuatro años de prisión, situación que habilitaría el cumplimiento efectivo de la pena bajo régimen cerrado.
La defensa cuestiona la acusación
Los abogados defensores adelantaron que buscarán impugnar la calificación legal adoptada por la Justicia. Entre sus principales argumentos sostienen que los mensajes fueron enviados en conversaciones privadas y que no existió una exposición pública directa de la víctima.
Asimismo, plantean que la imputación simultánea por injuria racial y racismo podría constituir una doble persecución penal derivada de un mismo hecho.
La defensa también cuestionó la rapidez con la que avanzó el proceso y consideró que la acusación fue impulsada para consolidar la situación procesal del acusado mientras continúan tramitándose distintos recursos judiciales.
Qué ocurrirá ahora
Con la apertura formal de la causa, el expediente avanzará hacia la etapa de instrucción. En las próximas semanas la defensa deberá presentar su respuesta a la acusación y posteriormente se fijará el cronograma de audiencias.
Está previsto que declaren la madre del menor, familiares, la pasajera que denunció el hecho, los peritos encargados del análisis del teléfono celular secuestrado y el propio Murias.
Una vez concluida esa etapa, el tribunal brasileño quedará en condiciones de emitir una sentencia que definirá el futuro judicial del arquitecto santiagueño, cuya situación se presenta cada vez más comprometida.





