Un año y ocho meses después, la Justicia acreditó la muerte del femicida de Carolina Ledesma
A un año y ocho meses de uno de los crímenes más estremecedores de la región, la Justicia de La Banda acreditó finalmente la defunción de Matías Loto, femicida de Carolina Ledesma. Recién ahora, tras un largo derrotero judicial, los restos del joven fueron entregados a su familia y despedidos en la ciudad de Fernández, departamento Robles. Una historia oscura, compleja y desgarradora que deja una marca imborrable y una advertencia: no debe repetirse.
El prólogo de esta tragedia se escribió el 19 de febrero de 2024, cuando Carolina Ledesma fue hallada sin vida en la vivienda donde residía sola, en el barrio Norte de Fernández. Había sido asesinada por su pareja, Matías Loto. Según la investigación, la joven había asistido esa noche a un evento deportivo —habría estado en una cancha presenciando un partido de vóley masculino— y regresó a su casa pasada la medianoche.
Los indicios señalan que Loto la habría emboscado. Al abrir Carolina la puerta trasera de su vivienda, ubicada sobre calle Almirante Brown, entre Balcarce y Alfonsín, el agresor ingresó por detrás. El informe forense fue contundente: la causa de muerte fue asfixia mecánica por opresión en el cuello con una tela, presuntamente una sábana. El cuerpo llevaba más de 20 horas sin vida al momento del hallazgo.
Tras el crimen, Loto huyó y literalmente “desapareció”. La incertidumbre se prolongó hasta el 6 de mayo de 2024, cuando personal policial encontró documentación, prendas de vestir y piezas óseas en el paraje El Quemao, también en el departamento Robles. En junio de ese año, los estudios de ADN confirmaron que los restos pertenecían a Loto.
Sin embargo, el reconocimiento legal de su muerte no fue inmediato. Los abogados de la familia, Sergio Wintten y Guillermo Quiroga, solicitaron la inscripción de fallecimiento, pero el 15 de julio de 2024 la Justicia de La Banda desestimó el pedido por considerar que las pruebas no eran concluyentes. La Cámara de Apelaciones habilitó un recurso, aunque sin fijar fecha de defunción, lo que dio inicio a una prolongada batalla legal en el fuero civil.
Finalmente, el Juzgado Civil de 1ª Nominación, a cargo de la jueza Roxana Vera, acreditó la defunción de Loto mediante sentencia, estableciendo como fecha legal de muerte el 28 de marzo de 2024 a las 23.59. Cumplidos todos los pasos formales, el fiscal Pedro Ibáñez autorizó la entrega de los restos, que se concretó en la Morgue Judicial del Hospital Independencia. Posteriormente, fueron despedidos por su familia en Fernández e inhumados.
El cierre judicial no borra el horror ni el vacío. La muerte de Carolina Ledesma sigue siendo un símbolo doloroso de la violencia extrema que sufren tantas mujeres. Esta historia negra, marcada por el femicidio y el silencio posterior, interpela a la sociedad y a las instituciones: la memoria, la prevención y la justicia deben ser permanentes para que tragedias como esta no vuelvan a ocurrir.





