Cae una “pyme narco” familiar en la Capital: cuatro detenidos, casi un kilo de cocaína y más de $2,5 millones secuestrados
La lucha contra el narcomenudeo en Santiago del Estero dio un nuevo golpe contundente. Tras una exhaustiva investigación de varios meses, la Dirección General de Drogas Peligrosas desarticuló una organización familiar que operaba en los barrios La Católica y Primera Junta, y detuvo a sus integrantes junto a su proveedor.
El operativo, dirigido por el fiscal coordinador de la Unidad de Narcomenudeo, Dr. Juan Alende, se concretó ayer por la tarde, luego de que la jueza de Control y Garantías, Dra. Erika Casagrande, autorizara tres órdenes de allanamiento.
La denuncia que destapó todo
La causa se inició a partir de una denuncia anónima que señalaba a Eloísa Coronel y a su hijo Cristian como vendedores de cocaína en sus viviendas del barrio La Católica. La información también apuntaba a su presunto proveedor: Lucas Hernández, domiciliado en el barrio Primera Junta, quien además realizaba ventas al menudeo y delivery de droga.
A partir de estos datos, el fiscal ordenó un seguimiento controlado, filmaciones y tareas encubiertas. Las pruebas recolectadas confirmaron la operatoria:
- Eloísa Coronel realizaba las ventas en su domicilio de calle Héroes de Malvinas.
- Cristian Coronel acopiaba la droga y el dinero en otra casa, sobre Absalón Ibarra.
- Hernández preparaba los bagullos para la “pyme narco” y también comercializaba desde su vivienda cercana a Florentina Miranda y Caseros.
Los allanamientos y el secuestro millonario
Con la investigación avanzada, la Justicia autorizó los procedimientos. Durante las requisas, los efectivos hallaron:
- 371 envoltorios de cocaína listos para la venta.
- Medio ladrillo compacto y una “piedra”, totalizando 807 gramos de cocaína.
- $2.490.500 en efectivo.
- US$620.
- 10 teléfonos celulares.
- Una planta de cannabis de 65 cm.
- Dos automóviles, una balanza portátil y elementos de fraccionamiento.
Además, durante el ingreso a una de las viviendas, fue detenida Noelia Coronel, hija de Eloísa, quien tenía varios envoltorios de droga escondidos entre sus prendas.
Una banda familiar desarticulada
Con los elementos recolectados y las detenciones efectuadas, la causa ahora avanza hacia la etapa de indagatorias. Los cuatro detenidos —Eloísa Coronel, sus hijos Cristian y Noelia, y el proveedor Lucas Hernández— enfrentan graves cargos por comercialización de estupefacientes y asociación para el narcomenudeo.
El procedimiento representa un nuevo avance en la estrategia provincial para golpear las redes de microtráfico que operan en los barrios de la Capital. Según fuentes de la investigación, la banda funcionaba como una verdadera “pyme narco”, con división de roles, logística propia y una cartera estable de compradores.
La Justicia continuará profundizando la causa para determinar si existen más implicados y ramificaciones en otros sectores de la ciudad.





