Tragedia en Quimilí: un joven héroe pierde la vida al salvar a su amigo
Hijo de bombero voluntario de Quimilí entrego su vida por salvar a su amigo.
Una profunda tristeza invade a la comunidad de Quimilí tras la trágica muerte de Ángel Sato, un joven de 14 años que perdió la vida al rescatar a un amigo en peligro de ahogarse. El lamentable hecho ocurrió en la tarde del martes 3 de diciembre, en una represa del barrio Cooperativas, conocida como «el desagüe», un lugar frecuentado por jóvenes de la zona.

Ángel, cadete de la Asociación de Bomberos Voluntarios «Capitán Fausto Gavazzi» e hijo de un bombero de Quimilí, no dudó en lanzarse al agua al ver a su amigo luchando por su vida. Gracias a su valentía y la ayuda de otro compañero, lograron salvar al joven en apuros. Sin embargo, Ángel quedó sumergido durante varios minutos, lo que dificultó su rescate.
Tras ser sacado del agua, fue trasladado de urgencia al hospital local, donde lograron reanimarlo momentáneamente. Posteriormente, fue derivado al CEPSI de Santiago del Estero, donde, lamentablemente, falleció a las 23 horas.
Ángel cursaba sus estudios en el Colegio Agrotécnico de Quimilí y tenía grandes sueños, incluyendo la posibilidad de probarse en el Club Platense el próximo enero. Su trágica partida ha dejado un profundo vacío en la comunidad, especialmente en el cuartel de bomberos, que hoy llora la pérdida de un joven valiente, digno heredero de la vocación de servicio de su familia.
Investigación y despedida
Las autoridades locales han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho, con testimonios clave de los amigos que acompañaban a Ángel en ese momento. La fiscal de turno, Natalia Malachevsky, ordenó la autopsia correspondiente para completar el informe judicial.
En las redes sociales, familiares, amigos y vecinos han expresado su dolor y homenaje a este joven héroe que entregó su vida por salvar a otro. «Hoy el cuartel de Quimilí está de luto, se fue al cielo el hijo de un bombero», resumió un conmovedor mensaje.
La historia de Ángel Sato es un recordatorio de la valentía, el sacrificio y la solidaridad que pueden habitar en un corazón tan joven. Su legado permanecerá en la memoria de Quimilí como ejemplo de amor y heroísmo.




