Santiago del Estero entra en la recta final de la campaña: los municipios viven horas decisivas antes de la veda electoral
Con el jueves como fecha límite para realizar actos proselitistas y el inicio de la veda electoral, Santiago del Estero transita los últimos días de una campaña que definirá el futuro político de 25 municipios y una comisión municipal el próximo domingo 2 de agosto. En cada ciudad, los candidatos intensifican recorridas, reuniones con vecinos, caravanas y cierres de campaña en busca de convencer a los indecisos antes del silencio electoral.
La cuenta regresiva ya comenzó y el clima político se siente con fuerza tanto en las principales ciudades como en el interior profundo. Oficialismos que buscan revalidar sus gestiones y oposiciones que intentan dar el golpe electoral protagonizan una de las contiendas municipales más importantes de los últimos años.
En Frías, una de las elecciones más observadas de la provincia, la disputa enfrenta al actual intendente Humberto Salim, que apuesta a mantenerse al frente del municipio, con Mauricio Bustamante, quien encabeza una propuesta de renovación, mientras otros espacios también buscan captar el voto de los vecinos en una elección que promete un resultado muy ajustado.
En La Banda, el escenario presenta una competencia de alta intensidad entre el oficialismo local y una oposición fragmentada, con varios candidatos que buscan quedarse con la conducción de la segunda ciudad más importante de Santiago del Estero.
La atención también estará puesta en Las Termas de Río Hondo, donde la actual gestión buscará ratificar su respaldo en las urnas frente a alternativas opositoras que intentan capitalizar el desgaste propio de toda administración.
En Añatuya, otro de los distritos estratégicos del interior, la campaña se desarrolló con fuerte presencia territorial de los principales espacios políticos, mientras que en Quimilí, Monte Quemado, Loreto, Fernández, Campo Gallo, Colonia Dora, Selva, Suncho Corral, Pinto, Los Juríes, Pozo Hondo, Ojo de Agua, Villa Ojo de Agua, Bandera y el resto de los municipios que renuevan autoridades, las últimas jornadas estarán marcadas por los cierres de campaña y el contacto directo con los vecinos.
Uno de los casos particulares se registra en Bandera, donde la definición para la Intendencia no tendrá competencia al presentarse un único candidato para ese cargo, aunque la elección mantendrá importancia por la renovación del Concejo Deliberante.
En paralelo, los distintos espacios políticos afinan la fiscalización electoral, una tarea considerada clave para garantizar el desarrollo de la jornada del domingo. También se intensifican las reuniones de coordinación entre dirigentes y militantes, mientras la logística comienza a tomar protagonismo de cara al operativo electoral.
Las elecciones del 2 de agosto pondrán en juego mucho más que la conducción de los municipios. En numerosos distritos, el resultado servirá como termómetro del escenario político provincial y permitirá medir el nivel de respaldo de los distintos espacios de cara a los próximos desafíos electorales.
A partir del jueves por la noche comenzará el tiempo de reflexión para la ciudadanía. Desde ese momento quedarán prohibidos los actos públicos de campaña y la difusión de propaganda electoral, dando paso a una veda que antecederá a una jornada que movilizará a cientos de miles de santiagueños en toda la provincia.
El domingo, las urnas tendrán la última palabra. Hasta entonces, cada abrazo, cada caminata, cada acto y cada mensaje pueden resultar determinantes en una elección donde, en muchos municipios del interior santiagueño, unos pocos votos podrían inclinar la balanza y definir el rumbo político de los próximos cuatro años.




