Preocupación en el sudeste santiagueño: anuncian nuevas lluvias mientras continúa la cosecha de soja y maíz
El regreso de las lluvias previsto para los próximos días genera expectativa y preocupación entre los productores del sudeste santiagueño, una de las regiones más afectadas por las abundantes precipitaciones registradas durante el otoño y donde todavía continúan las tareas de cosecha de soja y maíz.
Según los pronósticos meteorológicos, un cambio en la circulación atmosférica provocará el retorno de las precipitaciones sobre gran parte de la región central del país a partir del jueves 4 de junio. Aunque los mayores acumulados se esperan en Buenos Aires, La Pampa y el sur de Córdoba, los especialistas advierten que el sistema podría extender su influencia hacia otras zonas productivas del norte argentino.
La noticia es seguida con atención por los productores de los departamentos Taboada, Belgrano, General San Martín, Avellaneda y Aguirre, donde durante los últimos meses se registraron importantes excesos hídricos que complicaron el desarrollo normal de la campaña agrícola.
En localidades como Los Juríes, Bandera, Colonia Dora, Pinto y parajes rurales de la región, numerosos lotes permanecen con dificultades de acceso debido a la humedad acumulada en los caminos y campos. A pesar de ello, las cosechadoras continúan trabajando para levantar los últimos lotes de soja y avanzar con la recolección del maíz tardío.
Durante mayo, varios productores lograron aprovechar ventanas de buen tiempo para acelerar las labores, aunque la persistencia de sectores anegados y la falta de piso adecuado provocaron demoras significativas respecto a campañas anteriores.
Los pronósticos indican que entre jueves y el fin de semana podrían registrarse nuevas precipitaciones en la región central argentina, acompañadas por elevados niveles de humedad y nubosidad. Si bien para algunas zonas agrícolas las lluvias representan un aporte beneficioso para la recarga de perfiles de suelo, en el caso del sudeste santiagueño existe preocupación por el impacto que podrían tener sobre los trabajos de cosecha aún pendientes.
Técnicos y productores coinciden en que nuevas precipitaciones podrían dificultar el ingreso de maquinaria a los lotes, generar pérdidas de calidad en los granos y extender aún más una campaña que ya estuvo marcada por los excesos hídricos y las complicaciones operativas.
Mientras tanto, el sector agropecuario sigue de cerca la evolución de los pronósticos, esperando que las lluvias anunciadas no alcancen la intensidad de los eventos registrados durante los últimos meses, que dejaron caminos rurales deteriorados, campos anegados y serias dificultades logísticas en gran parte del sudeste provincial.
Con miles de hectáreas todavía en proceso de cosecha, los próximos días serán determinantes para el cierre de una campaña agrícola que, en muchas zonas de Santiago del Estero, estuvo condicionada por el agua desde el inicio hasta el final.





