Añatuya en alerta: vecinos temen una tragedia y piden frenar las peligrosas maniobras de motociclistas
La preocupación crece en Añatuya y el reclamo de los vecinos vuelve a instalar un debate que atraviesa a toda la comunidad: las peligrosas maniobras de motociclistas durante las madrugadas de los fines de semana y el temor de que ocurra una tragedia similar a la que conmocionó a la ciudad de Frías con la muerte de la adolescente Malena Denise Sayavedra.
Las quejas se multiplican en distintos barrios y sectores de la ciudad, especialmente por las aceleradas, las corridas informales, las maniobras imprudentes y el uso de escapes libres que generan fuertes ruidos durante la noche. Los puntos más señalados son avenidas de intenso tránsito y sectores de la Ruta Provincial 92, donde suelen concentrarse grupos de jóvenes motociclistas.
Sin embargo, para muchos vecinos el problema ya dejó de ser únicamente una cuestión de ruidos molestos. La inquietud principal está vinculada a la seguridad vial y al riesgo permanente al que se exponen adolescentes y jóvenes que circulan sin casco, realizan maniobras peligrosas o participan de concentraciones que, según afirman, podrían terminar en una tragedia.

«Nos preocupa que pase lo mismo que pasó en Frías», expresaron varios vecinos en redes sociales, haciendo referencia al caso de Malena Sayavedra, la adolescente de 15 años que perdió la vida el pasado 1 de mayo en un siniestro ocurrido sobre la Ruta Nacional 157, en medio de una concentración de motociclistas. La causa judicial avanza actualmente con imputaciones por homicidio simple con dolo eventual contra tres jóvenes involucrados en el hecho, un caso que marcó profundamente a la comunidad friense y generó un fuerte debate sobre las conductas de riesgo en la vía pública.
En Añatuya, los habitantes sostienen que las escenas observadas durante los fines de semana presentan características similares: grupos numerosos de motociclistas, excesos de velocidad, escapes modificados y una aparente falta de conciencia sobre las consecuencias que pueden derivarse de estas prácticas.
Además de reclamar mayores controles, muchos vecinos apuntaron a la responsabilidad de las familias. Consideran indispensable un mayor seguimiento por parte de los padres respecto de los menores que utilizan motocicletas a altas horas de la noche y sin cumplir las normas básicas de seguridad.
Desde el ámbito policial se vienen realizando operativos nocturnos, secuestros de vehículos e infracciones, aunque los reclamos continúan debido a la reiteración de los episodios.
Ante este escenario, vecinos de distintos sectores de la ciudad solicitaron reforzar los controles de tránsito y de ruidos molestos durante los fines de semana, pero también impulsar campañas de concientización destinadas a jóvenes y padres.
«La intención no es perseguir a nadie, sino evitar una tragedia», señalaron. El recuerdo de lo ocurrido en Frías sigue presente y para muchos añatuyenses representa una advertencia que no debe ser ignorada. La comunidad reclama acciones urgentes para que el problema no termine convirtiéndose en una noticia dolorosa que podría haberse evitado.





