Escándalo sin freno en Santiago: el padre de Agostina Páez desata otra polémica y agrava la crisis familiar
Un video viral volvió a encender la polémica en Santiago del Estero. Mariano Páez, padre de la influencer Agostina Páez, protagonizó un episodio cargado de frases explosivas, gestos repudiables y declaraciones que sacudieron a la opinión pública, reavivando el escándalo en torno a la familia y generando repercusiones en todo el país.
La polémica alrededor de la familia Páez suma un nuevo y escandaloso capítulo. Esta vez, el foco está puesto en Mariano Páez, padre de Agostina, quien quedó en el centro de la escena tras la difusión de un video grabado en un bar de la capital santiagueña que rápidamente se viralizó en redes sociales.
En las imágenes, registradas en un local de Avenida Roca (N), se observa al empresario en una actitud desafiante, aparentemente bajo los efectos del alcohol, realizando gestos ofensivos similares a los que derivaron en la causa por injuria racial contra su hija en Brasil. Pero lo más grave no fueron solo sus acciones, sino sus palabras.

Declaraciones que encendieron la indignación
Durante la secuencia, Páez lanza frases que generaron un fuerte rechazo social. “Le tengo asco al Estado”, se lo escucha decir con tono provocador, en medio de insultos y expresiones de alto voltaje. Incluso, en un pasaje del video, se autodefine como “empresario, millonario, usurero y narco”, en una escena que mezcla exhibicionismo, violencia simbólica y una preocupante banalización de delitos.
El episodio ocurrió ante la mirada de su entorno cercano, incluida su pareja, la abogada Stefany Budán —quien en el pasado lo denunció por violencia de género—, y un grupo de allegados que, lejos de intervenir, parecían celebrar o naturalizar la situación.
Un nuevo golpe en un momento crítico
El escándalo no podría llegar en peor momento. Apenas días atrás, Agostina Páez regresó al país tras permanecer bajo prisión domiciliaria en Brasil, acusada de injuria racial. Su retorno, que intentaba marcar un punto de inflexión con gestos de arrepentimiento, quedó rápidamente opacado por la conducta de su propio padre.
Este nuevo episodio no solo revive el debate sobre los valores y conductas que rodean a la familia, sino que también pone en duda la credibilidad del mensaje público de la influencer, quien había pedido disculpas y buscaba recomponer su imagen.
ESCÁNDALO SIN FRENO EN SANTIAGO: EL PADRE DE AGOSTINA PÁEZ DESATA OTRA POLÉMICA Y AGRAVA LA CRISIS FAMILIAR
— Periódico Sur Santiagueño (@InfoSurSantiago) April 3, 2026
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Repercusión nacional: el caso llegó a todos los medios
Lejos de quedar como un hecho local, el escándalo tuvo un impacto inmediato en los principales medios del país. Portales nacionales, canales de televisión y programas radiales replicaron el video y analizaron las declaraciones de Mariano Páez, instalando nuevamente el caso en la agenda pública.
Diarios digitales de alcance nacional titularon con dureza sobre el episodio, haciendo foco en la reiteración de conductas polémicas dentro del entorno familiar. En programas televisivos de actualidad, el tema fue debatido con panelistas que cuestionaron tanto el contenido de las declaraciones como el contexto en el que se produjeron.
Incluso en redes sociales, figuras públicas, periodistas y usuarios comunes amplificaron la discusión, generando tendencias y posicionando el nombre de la familia Páez entre los temas más comentados del país.
El caso escala y salpica a la política
La controversia ya trascendió lo mediático y comienza a tener impacto político. Tras su regreso, Agostina mantuvo contactos con figuras nacionales, lo que generó cruces entre dirigentes que se adjudican gestiones en su favor. En ese contexto, el comportamiento de su padre agrega un componente incómodo y explosivo a un caso que ya tenía repercusión nacional.
Condena social y debate abierto
En redes sociales, el repudio fue inmediato. Usuarios cuestionaron tanto las expresiones como la actitud de Páez, señalando una falta total de conciencia sobre la gravedad del contexto que atraviesa su hija.
El episodio deja al descubierto una trama donde se mezclan excesos, poder, exposición mediática y una preocupante reiteración de conductas que no solo generan rechazo, sino que profundizan la grieta entre lo público y lo privado.
Mientras tanto, la familia Páez vuelve a quedar en el centro de la tormenta, en un escándalo que ya no es solo santiagueño, sino nacional, y que lejos de apagarse, parece escalar día a día.





