Colonia Dora: exhiben morteros de la Guerra de Malvinas como símbolo de memoria y soberanía
Las piezas, trasladadas desde Córdoba, ya forman parte de un nuevo espacio público destinado a honrar a los excombatientes y mantener viva la historia para las futuras generaciones.
La ciudad de Colonia Dora suma un nuevo capítulo a su identidad histórica con la incorporación de dos morteros Brandt de 81 mm, piezas emblemáticas utilizadas durante la Guerra de Malvinas, que desde ahora serán exhibidas como símbolo de memoria, reconocimiento y soberanía.
La iniciativa fue posible gracias a las gestiones del intendente, Prof. William Chein, con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia y el trabajo articulado con el Ejército Argentino. Los equipos fueron trasladados desde el Batallón de Arsenales de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, para integrarse al patrimonio cultural de la localidad.
El acto de inauguración se desarrolló en un clima profundamente emotivo, con la participación de vecinos, autoridades y excombatientes, quienes rindieron homenaje a los soldados caídos y a quienes combatieron en defensa de la Patria. En ese marco, quedó habilitado un nuevo espacio público que invita a la reflexión, el respeto y la construcción de memoria colectiva.

Los morteros Brandt de 81 mm, considerados entre los sistemas de artillería de apoyo más importantes de la infantería, fueron ampliamente utilizados durante el conflicto bélico de 1982. De origen francés, se destacan por su precisión, alcance de hasta 5.000 metros —extensible a más de 7.000 con munición especial— y una cadencia de disparo de entre 12 y 15 proyectiles por minuto.
Su diseño liviano permitió su utilización en terrenos complejos como los de las Islas Malvinas, donde soldados argentinos los operaron en condiciones extremas, sosteniendo posiciones con coraje y compromiso.
Pero más allá de sus características técnicas, estas piezas representan historias humanas. Detrás de cada mortero hubo manos, decisiones y valentía. Son testimonio del sacrificio de una generación que defendió la soberanía nacional en uno de los momentos más duros de la historia argentina.
Hoy, en Colonia Dora, estos elementos ya no son instrumentos de guerra, sino emblemas de memoria viva. Su presencia busca generar conciencia, fortalecer la identidad nacional y acercar a las nuevas generaciones a una parte fundamental de nuestra historia.
Porque Malvinas no es solo pasado: es memoria, es presente y es una causa que sigue uniendo a todo un pueblo.





