Quimsa quedó contra las cuerdas: perdió otra vez y está a una derrota de quedarse sin título
La ilusión de Quimsa en la final de la Liga Nacional atraviesa su momento más crítico. La Fusión cayó por 76 a 59 ante Gimnasia de Comodoro Rivadavia en el tercer juego de la serie y quedó 3-0 abajo, sin margen para el error y obligada a una remontada histórica para mantener vivo el sueño del campeonato.
El equipo dirigido por Lucas Victoriano comenzó mostrando personalidad. Con Nicolás Figueredo manejando los tiempos, Brandon Robinson acertado desde el perímetro y el aporte de Johnson en la pintura, los santiagueños lograron cerrar el primer cuarto arriba por 18 a 14.
Sin embargo, el partido empezó a cambiar en el segundo período. Gimnasia elevó su intensidad defensiva, cortó los circuitos ofensivos de Quimsa y encontró respuestas en Carlos Rivero, Sebastián Horton y Sebastián Carrasco. La Fusión perdió fluidez y comenzó a sufrir cada ataque del conjunto local, que se fue al descanso largo con ventaja de 39 a 32.
El tercer cuarto terminó siendo decisivo. Quimsa atravesó una prolongada sequía ofensiva y estuvo más de cuatro minutos sin convertir. Gimnasia aprovechó ese momento con autoridad, amplió la diferencia y comenzó a controlar el desarrollo del encuentro con el respaldo de una defensa asfixiante y una notable efectividad en momentos clave.
Aunque en el último segmento aparecieron algunos intentos de reacción mediante los triples de Rivero y Federico Cosolito, el equipo santiagueño nunca logró acercarse lo suficiente para inquietar a un rival que mostró solidez, madurez y confianza.
Sebastián Carrasco fue una de las figuras de la noche con 14 puntos, mientras que Marcos Chacón aportó 11 unidades y cinco asistencias. Carlos Rivero sumó 11 puntos y siete rebotes para un Gimnasia que quedó a un paso de la gloria.
En Quimsa, Sam Freeman terminó con 14 puntos y Brandon Robinson aportó 13, aunque el rendimiento colectivo estuvo lejos de lo esperado para una instancia decisiva.
Una situación límite para la Fusión
Más allá del resultado, lo que preocupa en Santiago del Estero es la imagen que dejó el equipo durante gran parte del encuentro. Quimsa mostró dificultades para generar juego, perdió intensidad defensiva en momentos determinantes y sufrió ante la agresividad física del conjunto patagónico.
La serie refleja una realidad incómoda: Gimnasia ha sido superior en los tres partidos. Mientras el equipo de Pablo Favarel encuentra respuestas en distintos protagonistas y mantiene una identidad de juego sólida, la Fusión no ha logrado sostener el nivel que la llevó hasta esta instancia.
Ahora el desafío es tan complejo como histórico. Ningún margen existe para la especulación. El sábado, desde las 21, nuevamente en el estadio Socios Fundadores de Comodoro Rivadavia, Quimsa jugará una verdadera final. Una derrota significará el final de la temporada y la consagración de Gimnasia. Una victoria, en cambio, le permitirá seguir soñando con una remontada que hoy parece difícil, pero que el deporte siempre deja abierta como posibilidad.





