Crecida histórica del río Dulce: el Dique Frontal mantiene en alerta a las poblaciones río abajo
La situación hídrica en la cuenca del río Dulce continúa bajo monitoreo permanente y mantiene en alerta a las autoridades provinciales y municipales, luego de que el Dique Frontal de Río Hondo alcanzara niveles de erogación extraordinarios como consecuencia de las intensas lluvias registradas en Tucumán y en gran parte del norte del país.
De acuerdo con el último informe emitido a las 8 de la mañana por la Central Hidroeléctrica de Río Hondo, la cota del embalse se ubica en 274,34 metros sobre el nivel del mar, mientras que tanto el aporte de agua como la erogación alcanzan los 1.827 metros cúbicos por segundo, un volumen considerado excepcional y que refleja la magnitud del fenómeno hidrológico que atraviesa la región.
Ante este escenario, las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución del embalse, debido a que la enorme masa de agua que ingresa desde la cuenca alta continúa presionando sobre el sistema regulador.
Como medida preventiva, se dispuso el corte total de los accesos al dique, una decisión tomada por razones de seguridad frente al incremento del caudal y el intenso movimiento de agua en el lugar.
El coordinador de Protección Civil Municipal, Alfredo García, ratificó la medida y explicó que el objetivo es preservar la integridad de vecinos y turistas.
“La prioridad es la seguridad de las personas. Por la magnitud de la crecida se decidió restringir el acceso al dique y mantener el monitoreo constante de la situación”, señaló.
Un dato técnico que abre una esperanza cautelosa
En medio del complejo panorama hídrico, un informe técnico de la madrugada de este sábado aportó un dato que genera moderadas expectativas entre los especialistas.
El monitoreo realizado a la 01:00 de la madrugada del sábado 14 de marzo registró una cota de 274,33 metros sobre el nivel del mar, con un aporte de 1.962 metros cúbicos por segundo y una erogación de 1.820 m³/s.
Lo que llamó la atención de los técnicos fue el acercamiento entre el volumen de agua que ingresa al embalse y el que se libera aguas abajo, una señal que podría indicar el inicio de una estabilización del sistema.
Alfredo García explicó que este comportamiento resulta alentador, ya que cuando ambos valores tienden a igualarse y la cota del embalse comienza a descender, se abre la posibilidad de reducir gradualmente el caudal que se libera hacia el río Dulce.
Si esa tendencia se mantiene en las próximas horas, podría significar un alivio progresivo para las localidades ubicadas río abajo, que hoy permanecen en estado de alerta ante el avance de la creciente.
El impacto río abajo y la vigilancia permanente
Mientras el embalse continúa regulando el ingreso extraordinario de agua, la preocupación principal se concentra en el comportamiento del río Dulce aguas abajo, donde el enorme caudal liberado avanza hacia distintos puntos de la provincia.
Especialistas advierten que este volumen de erogación generará un aumento sostenido del nivel del río en sectores ribereños de Las Termas de Río Hondo, la ciudad Capital, La Banda y localidades del sur santiagueño, zonas que históricamente resultan vulnerables durante grandes crecidas.
Por este motivo, organismos de emergencia y Defensa Civil refuerzan los operativos de prevención y asistencia, además de solicitar a la población que evite acercarse a las márgenes del río y respete las indicaciones de seguridad.
La advertencia de los especialistas
A pesar del dato alentador registrado durante la madrugada, las autoridades remarcan que la evolución del fenómeno depende en gran medida de las condiciones climáticas en la cuenca alta del río.
Los pronósticos indican probabilidad de nuevas lluvias en la región, aunque no se espera que tengan la intensidad de las precipitaciones registradas durante los últimos quince días, que fueron las responsables del extraordinario volumen de agua que llegó al embalse.
En ese contexto, los organismos técnicos mantienen la alerta activa y el monitoreo constante, conscientes de que el comportamiento del río puede cambiar rápidamente si se producen nuevas precipitaciones intensas en el norte del país.
Mientras tanto, la provincia continúa atravesando uno de los eventos hídricos más importantes de los últimos años, con una creciente histórica que mantiene en vilo a toda la cuenca del río Dulce.





