Decisión política y obras que dan resultados: Los Juríes pasó la prueba del agua
Luego de las intensas lluvias que azotaron a Los Juríes y a la región —con un registro extraordinario que superó los 130 milímetros— el día después dejó una conclusión clara: cuando hay planificación, previsión y obras ejecutadas con responsabilidad, la ciudad responde.
La Municipalidad llevó adelante un relevamiento integral para evaluar el impacto del fenómeno climático. El balance general fue positivo, especialmente si se considera el enorme volumen de agua caída y la que continúa ingresando desde zonas rurales, como Lote 25 y el sector sur. En ese contexto, el sistema de escurrimiento funciona de manera progresiva, permitiendo que el agua se retire de forma sostenida. Frente a lluvias excepcionales, el drenaje no puede ser inmediato; lo determinante es que el agua no quede estancada durante días, como ocurría en el pasado.

Uno de los datos más relevantes del informe oficial es que no se registraron personas evacuadas. Los inconvenientes puntuales que afectaron a algunas familias fueron resueltos por el Municipio, sin requerir la intervención de Defensa Civil de la Provincia. Este hecho pone en valor la capacidad de respuesta del Estado local y una gestión presente en el territorio.
En las últimas horas surgieron cuestionamientos por la presencia de agua en sectores como avenida San Martín y otras arterias. Sin embargo, el análisis responsable exige distinguir entre una lluvia extraordinaria y el funcionamiento real de la infraestructura. Lejos de evidenciar falencias, la situación confirma que las obras pluviales ejecutadas durante esta gestión cumplieron su objetivo: evitar anegamientos prolongados y reducir el impacto de eventos climáticos extremos.
Las intervenciones realizadas con fondos municipales —desagües pluviales, canales y colocación de tubos para alcantarillas— hoy muestran resultados concretos. El intendente Javier Carbajal se manifestó satisfecho con el desempeño del sistema, destacando que el esfuerzo económico y la decisión política asumida en estos tres años de gobierno se reflejan justamente en escenarios críticos como el vivido.
Es cierto que aún persiste agua en algunas calles, como María Campos y avenida 9 de Julio, pero se trata de sectores donde las obras están en plena ejecución. Una vez finalizadas, permitirán mejorar de manera definitiva la transitabilidad y el drenaje en zonas históricamente postergadas.
Más allá de la coyuntura, el episodio deja una enseñanza de fondo: la previsibilidad no es casualidad. Es el resultado de planificación, inversión sostenida y responsabilidad en la gestión pública. En tiempos de eventos climáticos cada vez más extremos, Los Juríes muestra que contar con infraestructura adecuada no solo es una política de desarrollo, sino también una decisión que protege a la comunidad y proyecta a la ciudad hacia un futuro mejor preparada.





