El frío y la presión arterial: ¿cómo afecta a nuestro cuerpo?
En una reciente entrevista, el Dr. Mauro Ruise reconocido cardiólogo, profundizó en la problemática del frío y su impacto en la presión arterial. Su intervención arrojó luz sobre cómo las bajas temperaturas pueden influir en la salud cardiovascular, especialmente en individuos mayores de 60 años.
El Dr. Ruise explicó: “Es una realidad que la presión arterial es generalmente más alta en invierno, especialmente en hipertensos mayores de 60 años. El frío aumenta tanto la presión sistólica como la diastólica porque hace que el cuerpo quiera conservar calor, lo que provoca que las arterias se contraigan y esto lleva al aumento de la presión”.
Al ser consultado sobre cómo afectan específicamente las bajas temperaturas al sistema cardiovascular en general, el Dr. Ruise añadió: “No solo el frío afecta; las personas que toman medicamentos sin prescripción médica también pueden experimentar un aumento de la presión. Además, durante el invierno, es común la mala alimentación, con un aumento en la ingesta de alimentos ultraprocesados, lo que se suma a las enfermedades típicas de esta estación. Por ello, durante el invierno se observan más infartos y otros problemas cardiovasculares. El frío es un enemigo”.
La hipertensión no presenta síntomas evidentes, lo cual es problemático porque a menudo se asocia erróneamente con síntomas como dolor de nuca y de cabeza. El Dr. Ruise aclaró que estos síntomas pueden ser causados por estrés, contracturas o problemas de columna, y no necesariamente por la hipertensión en sí. “En estos casos, la presión arterial puede aumentar debido al dolor, no por la hipertensión crónica. Por ello, es fundamental realizar chequeos regulares y controlar la presión arterial, especialmente en Argentina, donde cada vez más personas lo padecen”, subrayó.
Como medidas preventivas, el Dr. Ruise recomendó mantener una buena alimentación tanto en verano como en invierno, basada en frutas y verduras, lácteos descremados, pollo sin piel y carne de vaca sin grasas. Además, destacó la importancia de la actividad física: “Caminar, correr y realizar ejercicios tanto aeróbicos como anaeróbicos en una intensidad moderada son fundamentales. También es importante incluir ejercicios de tonificación muscular en la rutina y dormir bien, al menos 8 horas. Si no se cumple ese horario, dormir una hora a la siesta puede ser beneficioso”.
La intervención del Dr. Mauro Ruise pone de manifiesto la necesidad de estar atentos a los cambios en la presión arterial durante el invierno y adoptar un estilo de vida saludable para prevenir complicaciones cardiovasculares.
Creado:
22 mayo, 2024