La carpa de la economía social: sosteniendo una sana costumbre

La Lic. Gisell Escobar, técnica de la Unidad de Extensión y Experimentación Adaptativa del INTA Santiago, relata y reflexiona sobre la experiencia de la Carpa de la Economía Social, un espacio de encuentros y comercialización que nuestra Experimental sostiene en la Feria Provincial Artesanal del Parque Aguirre.

El retorno de la Feria Artesanal del Parque Aguirre luego de la pandemia por Covid 19 permitió a muchos productores, artesanos y emprendedores reencontrarse con una enorme cantidad de santiagueños y turistas nacionales y extranjeros.

En el marco del convenio de cooperación entre el INTA y la Municipalidad de la Capital, se pudo contar nuevamente con la histórica Carpa de la Economía Social, la carpa institucional de INTA, donde las producciones de las y los productores que se vinculan con nuestro Sistema de Extensión pudieron exponer y comercializar sus distintas y variadas producciones y artesanías.

Huerteras y huerteros, agricultores familiares, productoras de alimentos, apicultores, productores textiles y artesanas contaron con el espacio institucional para hacer visibles sus producciones y comercializarlas, además de tomar contacto directo con los consumidores que pudieron ver y escuchar directamente de los productores el proceso de elaboración, entablar diálogos e intercambiar contactos.

En la Carpa de la Economía Social de INTA estuvieron presentes productores y productoras de las localidades de Choya, Guasayán, Termas de Río Hondo, Beltrán, Figueroa, Loreto y Atamisqui, San José, Estación Simbolar, Clodomira, La Banda y Capital.

Participaron organizaciones campesinas y grupos de apicultores pertenecientes al Programa Cambio Rural, como la Cooperativa Mieles del Estero.

Entre los productores y organizaciones campesinas se destacaron las Teleras Huarmis Guapas de Atamisqui y Huarmis Sumaj de Loreto, las Mujeres al frente de Huiñaj del Proyecto Trama viva de Alimentos y Algodón Agroecológico Santiagueño, las Familias Loto y Salvatierra con verduras agroecológicas de la localidad de San José, la Asociación de familias con identidad huertera (AFIH) y el predio agroecológico La Usina de Clodomira, productores de La Feria Itinerante, Monte en Red de la Asociación San Francisco (Dpto. Figueroa), el grupo de apicultores de Blanca Flor de Guampacha (Dpto. Guasayán) y de El Rodeo (Dpto. Choya) y artesanos en cerámica de Termas de Rio Hondo.

Durante el transcurso de la feria se comercializaron: los tradicionales tejidos (mantas, caminos de mesa, guardas, mochilas, apliques, teñidos con tintes naturales y prendas tejidas con algodón agroecológico), artesanías en palma, con semillas y marroquinería en cuero, verduras frescas y agroecológicas, mieles multiflorales y sus derivados como polen, propóleo, cremas, panificados e hidromiel.

Con respecto a los alimentos hubo gran variedad de productos de pastelería y repostería, panificados tradicionales, como pan casero, tortillas, empanadillas, rosquetes, panes saborizados y budines con harinas integrales de producción agroecológica y durante los fines de semana, también pastas caseras. Los dulces caseros, las nueces confitadas, los bombones de algarroba y bombones con avena fueron muy requeridos. Hubo además hierbas medicinales, licores varios y caña con ruda.

Cabe destacar que todos los feriantes productores de alimentos contaron con su carnet habilitante emitido por la Dirección de Bromatología de la Provincia que certifica el adecuado cumplimiento con las normativas bromatológicas. Esto se logró a partir de un largo y consciente trabajo de capacitación en buenas prácticas de manipulación de alimentos que el INTA desarrolla continuamente.

Por otro lado, como es característica de este espacio, no faltaron las plantas ornamentales y una gran variedad de cactus y suculentas que dieron color a la carpa durante todo el mes de Julio.

Logros y evaluación

En relación a las ventas realizadas, la percepción de los feriantes fue muy satisfactoria, logrando la mayoría de los stands muy buenos ingresos, en particular los productos como verduras frescas y panificados. En los stands, en muchas ocasiones, hubo que reponer productos o alternar la oferta para mantener la cantidad de productos en sus puestos.

Junto con el área de Economía Social del municipio capitalino se dictó un taller de Economía social solidaria y popular para los feriantes de las carpas de Desarrollo Social de la municipalidad y para los feriantes de la carpa de la Economía Social de INTA. Además, colaboramos con expresiones artísticas para niños y niñas invitando a un grupo de teatro para la presentación de la obra Relatos de Fogón y una presentación artística de músicos populares.

Como cierre de esta edición, se organizó la celebración de la Pachamama, agradeciendo por un mes de abundancia y para pedir por más practicas económicas amigables con la tierra, el agua y el monte para garantizar la sustentabilidad de la vida.

Recuperar la mística de la carpa de la Economía Social fue un gran desafío tanto para productores, como para el INTA, pero el compromiso de todos con espacios como éste, que revalorizan al sector de la agricultura familiar, permitió recuperarlo rápidamente, como si nunca se hubiera tomado un momento de pausa. Esto se notó hasta en los feriantes que no pudieron participar en esta edición y en los amigos del espacio que estuvieron colaborando permanentemente desde afuera y en las redes sociales con la difusión diaria y la visibilización constante de cada evento que se promovía.

Fuente: INTA Santiago

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